A través de una investigación del grupo CNN salieron a la luz ocho casos de abuso sexual que apuntan al actor. “Cualquiera que me conozca o haya trabajado conmigo sabe que no soy alguien que ofendería intencionalmente o haría que alguien se sintiera incómodo intencionalmente” dijo Freeman en su defensa.

Morgan Freeman habría sido el responsable de acosar y realizar comentarios fuera de lugar. Entre las  denunciantes se encuentran empleadas de su productora, Revelations Entertainment, personal de producción de diferentes sets de películas en las que él trabajó, e incluso periodistas que lo entrevistaron en viajes de prensa.

Uno de los supuestos incidentes tuvo lugar en 2015, en el set del film Going in Style. Allí, Freeman repetidamente intentó levantar la falda de una asistente de producción femenina y le preguntó si estaba usando ropa interior. Algo parecido se vivió durante la producción de Now You See Me, de 2012, donde se alega que el actor comentó sobre la apariencia de varias de las integrantes del staff femenino.

Por otro lado, un ex ejecutivo de la propia productora a CNN contó que en medio de su fiesta de cumpleaños número 79 realizada en Revelations Entertainment, el hombre que interpretó al mismísimo Dios, se acercó a algunas de las empleadas y se quedó “a más o menos dos centímetros y medio de su cara y sólo las miró de arriba abajo sin decir nada. Luego pasó a la siguiente mujer e hizo lo mismo, también sin decir nada. Fue realmente extraño”.

Otro de los más que desafortunados incidentes se llevó a cabo cuando Freeman se baboseó con la apariencia de la cofundadora de Revelation, Lori McCreary durante una conferenci: “Ella quiere que se la considere seria”, dijo Freeman sobre McCreary antes de agregar: “Pero no podés alejarte de los vestidos cortos”.

Por último, una periodista de entretenimiento llamada Chloe Melas, quien coescribió el artículo para CNN, manifestó haber sido otra de las víctimas del lamentable comportamiento del último “Alfred” durante un viaje de prensa realizado para promocionar la antes mencionada Going in Style.

En total, la Cable News Network del grupo Time Warner logró juntar los testimonios de ocho mujeres que dijeron que fueron personalmente hostigadas por Freeman, mientras que también surgieron otras ocho personas que reconocieron haber sido testigos de primera mano del comportamiento del actor de 80 años.

En consecuencia, horas después de la publicación del mencionado artículo, Morgan Freeman lanzó un breve comunicado al respecto:

 

“Cualquiera que me conozca o haya trabajado conmigo sabe que no soy alguien que ofendería intencionalmente o haría que alguien se sintiera incómodo intencionalmente”.

 

“Me disculpo con todas las personas que se hayan sentido incómodas o tratadas sin respeto. Esa nunca fue mi intención”, continuó el escrito obtenido y compartido por el medio Variety.