Una serie de audios publicados por Natacha Jaitt rebelan un lamentable accionar del periodista deportivo Martín Liberman, en el que le ofrece un posible trabajo a una joven a cambio de sexo. Escucha los audios.

Natacha Jaitt lo hizo de nuevo. La vedette sacó a la luz audios que comprometen al periodista deportivo Martín Liberman, a una chica llamada Romina y a un peluquero, que es amigo en común de ambos. Romina quería conseguir trabajo en la televisión y el peluquero, llamado Leandro, le comentó que el periodista estaba buscando mujeres para sus programas.

Escuchá el primer audio:

En un primer audio se escucha a esta tal Romina, decir que Martin Liberman “Me lleva al canal, me lo hace conocer, en el mismo canal, me pidió el teléfono y yo se lo dí por si había alguna novedad. Entonces me quiso apretar, de hecho lo hizo, en el camarín, estando los compañeros ahí. Me apretó y no pensé en el momento, me dejé llevar por los nervios y la situación. Más o menos me quería garchar en el camarín, y le dije: ‘No por favor, acá no'”. Fuerte.

Mas adelante, la joven explicó la comunicación  continuó varias semanas y que en una de esas charlas le dijo que ‘el puesto no era para Fox Sports que era para un futuro programa que el iba a tener’. “Jugó con las ganas que yo tenía de estar en televisión. Lo vi un par de veces en el hotel que él auspicia y con el cuentito de que iba a laburar. Además me quería enfiestar con este amigo en común, peluquero. Me insistía para que haga un trío con ellos”.

Pero esto no termina acá. Natacha filtró una serie  de audios en donde se escucha a Liberman decir: “Leandrito quiere que te cojamos entre los dos. Estás buenísima, no sos ninguna boluda, ninguna negrita, que me encanta como escribís, me encanta como hablás, yo no podría ni mensajearme con vos, y te tengo miedo en la cama porque debés ser un demonio y yo estoy fuera de ritmo. Lo que pasa Romi es que yo públicamente no salgo con nadie, ni con vos, ni con nadie. No voy a comer con ninguna chica, no me muestro de esa manera. No cuentes conmigo por un tiempo largo hasta que yo no decida públicamente mostrarme con alguien. Si te servía que nos viéramos, era otra cosa“.