El dato surge del procesamiento dictado este lunes por el juez federal Ríos contra el intendente macrista de Paraná.

Según el magistrado, el nuevo pacto Varisco-Celis, sellado en septiembre 2017, “tenía un aspecto adicional”: la adquisición de cocaína para ser distribuida en la campaña electoral 2018-2019.

Está acreditada “la propia venta (de cocaína) a autoridades municipales” y “a un precio diferencial” por parte del intendente Varisco, el concejal de Cambiemos Pablo Hernández y la policía y funcionaria municipal Griselda Bordeira.

La cocaína que adquirieron los tres, según surge del expediente, era para “ser distribuida en la campaña electoral 2018/2019, en las ciudades de Paraná, Concordia y, eventualmente, en la ciudad de Nogoyá”.

El magistrado señala que “probablemente” la cocaína fue adquirida “para que sea distribuida en el circuito clientelar de los denominados “bolsones”, los cuales ya no se integrarían solo con frazadas, elementos de primera necesidad y alcohol, sino también con estupefaciente al menudeo”.

Para el juez Ríos “es posible afirmar que el principal uso del estupefaciente era su distribución, incluso gratuita, en la campaña electoral 2018/2019 como forma de asistencialismo político, entre otros usos posibles, en las ciudades de Paraná y Concordia”.