El sicario que acompaño los últimos años de Pablo Escobar, John Jairo Velásquez, apodado “Popeye”, reveló en una entrevista que el ex DT de Vélez Sarsfield y actual seleccionador de Perú estuvo a punto de ser asesinado por el narcotraficante más grande de la historia.

La década de los 80 fue una década muy buena para el fútbol de Colombia, que permitió que los clubes sean protagonistas a nivel internacional. Por aquellos años el fútbol era una salida para el pueblo colombiano que vivía una guerra constante en contra del narcotráfico.

Tan es así, que el fútbol el que le salvó la vida a Ricardo Gareca, quien estuvo en la mira de Pablo Escobar, jefe del Cártel de Medellín.

John Jairo Velásquez, ex lugarteniente de Escobar, apodado Popeye, reveló los planes que tenía su jefe para con Gareca. El contacto fue vía WhatsApp, antes de que sea recluido en prisión hace algunos días.

—¿Pablo Escobar de qué equipo era hincha en el fútbol colombiano?

—Del Deportivo Independiente de Medellín (DIM). De la gente pobre, trabajadora y humilde. Pero cuando Atlético Nacional jugaba en la Copa Libertadores, todos los colombianos éramos hinchas de ese equipo.

 

—En aquellos años jugaba Ricardo Gareca, actual entrenador de Perú, en América de Cali.

—Pablo Emilio Escobar Gaviria tenía en cuenta a todos los jugadores de América de Cali, estábamos en guerra. Incluso secuestró a jugadores de Cali para que entregaran a los Rodríguez, y como no cooperaron mataron a la familia de Pedro Enrique Sarmiento, quien actualmente es un técnico exitoso, pero no cooperó.

 

—¿Gareca estuvo en la mira de Escobar?

—Y sí, Ricardo Gareca siempre estuvo en la mira de Pablo Escobar, sin embargo, no llegaron a él. El amor por el fútbol del Patrón salvó a Ricardo Gareca, pues a él y a los otros jugadores de América de Cali se contempló colocarles un carro bomba, ya que el Cártel de Cali le colocó un carro bomba a la familia de Pablo.

 

—Secuestraban jugadores, compraban árbitros, negociaban partidos.

—Pablo Escobar, los Rodríguez, Gonzalo Rodríguez Gacha, todos compraban árbitros. En Colombia había mafia en el fútbol.

 

—¿Cuando trabajó para Pablo Escobar tuvo oportunidad de pisar el Perú?

—Perú siempre fue importante para el Patrón. Se vendía cocaína e iba a la selva peruana, al Alto Huallaga. Pablo era muy apreciado y respetado por la mafia peruana. Había otros mafiosos colombianos quienes pagaban con dólares falsos. Pablo fue un hombre correcto con sus negocios.

 

—Usted escribió el libro Sobreviviendo a Pablo Escobar, ¿escribiría otro libro?

—Estoy escribiendo el General de la mafia. Una novela como la de Jota Jota en la serie de Netflix.

 

—¿Se arrepiente de haber sido un sicario?

—Yo le fui leal a Pablo Escobar. Tenía carros, caballos, todo, pero perdí mi juventud en los calabozos. Por eso trato de decirles a los jóvenes que la juventud es el más grande tesoro.