Mientras los ojos apuntan a la fecha FIFA, en el fútbol argentino siguen los problemas, ya que los árbitros pusieron en peligro la fecha 9.

Luego de una intensa jornada de fecha FIFA en la que los equipos de la Superliga Argentina aprovecharon para pulir impurezas y practicar de cara a lo que se viene, la reanudación del fútbol local corre peligro.

Tal como lo informó el periodista deportivo Marcelo Benedetto, entre los colegiados “se está barajando la posibilidad de no dirigir este fin de semana”.

A todo ésto la interna entre principales gremios arbitrales, la Asociación Argentina de Arbitros (AAA) conducida por Federico Beligoy y el Sindicato de Arbitros de la República Argentina (SADRA), a cargo de Guillermo Marconi, se pone cada vez más picante.

Desde SADRA ya deslizaron que, si no reciben una respuesta antes de este jueves a las 20, podrían tomar una medida. Beligoy por su parte, descartó ésta teoría y en su carácter de delegado, advirtió que no hay motivos para ir a la huelga.

Se trata de una mejora salarial que los árbitros reclaman a la AFA hace más de un año, con la creación de la Superliga, que dio un giro al dinero que perciben los clubes pero no así los colegiados y estarían dispuestos a hacer un paro arbitral.

Según añadió Benedetto, esto se llevará a cabo “si no hay una respuesta a la reestructuración salarial que se viene reclamando hace más de un año”.

Éste mismo año, los gremios acordaron una paritaria del 33% anual con una charla pendiente en enero para recomponer el salario que perdió con la inflación. Un árbitro internacional, además, cobra entre 100 y 115 mil pesos mensuales de acuerdo a la cantidad de partidos que dirija.

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