El premier holandés, Mark Rutte, señaló en conferencia de prensa que no se puede excluir la pista del terrorismo, y tanto el alcalde Jan van Zanen como la policía sugirieron que la pista terrorista es la más probable.

En este sentido, las fuerzas de seguridad elevaron al máximo nivel el alerta antiterrorista mientras buscan con intensidad al sospechoso del ataque.

La policía de Utrecht publicó en Twitter la foto del sospechoso de haber disparado en el tranvía y pidió información a quien lo haya visto. Se trata de Gökmen Tanis, un hombre de 37 años de origen turco.

Además, las autoridades de la policía exigieron que nadie se acerque al sospechoso y difundió la foto en la que se lo ve vestido con un abrigo azul y en el interior de un tranvía. La imagen está tomada de las cámaras de seguridad del coche en el que se produjo el tiroteo.

“La policía les solicita que busquen a Gökman Tanis, nacido en Turquía, de 37 años, en relación con el incidente de esta mañana en la plaza 24 de Octubre de Utrecht”, dice el mensaje publicado por la policía local, que luego corrigió el apellido del sospechoso.

El ataque se produjo en inmediaciones de la plaza 24 Oktoberplein cuando, según testigos, un hombre disparó al azar contra las demás personas. Otros testimonios indican que habría más de un agresor.

Según medios locales, el atacante sacó un arma dentro de un tranvía y disparó de forma aleatoria y continuada contra pasajeros y personas que caminaban por la zona.

El agresor se fugó, presuntamente en un Renault Clio, antes de que llegaran las fuerzas de seguridad y el despliegue de ambulancias que atendieron a los sobrevivientes del ataque.

“Estoy en estrecho contacto con la policía y el fiscal y puedo confirmar que hay en curso una búsqueda de la persona o las personas responsables”, señaló el alcalde de Van Zanen, que definió el tiroteo como “una acción horrible y extrema”.

Aunque se busca puntualmente a un autor, hubo información contradictoria al inicio, porque en distintos diálogos con la prensa la policía se refirió de manera indistinta al “atacante” y “atacantes”.

Tras el ataque, el gobierno elevó a 5, la máxima categoría, el nivel de alerta antiterrorista en la provincia de Utrecht y ordenó paralizar el transporte público en la ciudad.

Las autoridades holandesas también reforzaron la seguridad en la zona del Parlamento en La Haya y la Policía militar decidió aumentar la vigilancia en zonas como el aeropuerto Schiphol de Amsterdam.

Por otra parte, las escuelas han recibido órdenes de mantener las puertas cerradas. La seguridad también ha sido reforzada en las mezquitas y en el transporte público. La Real Marechaussee ―Policía militar―, ha aumentado la vigilancia en los aeropuertos y edificios principales en todo el país. En simultáneo se realizan allanamientos en las inmediaciones del lugar donde ocurrió el siniestro.

FUENTE: RT; Crónica; Infovirales