La frase pertenece a Martín Cabrales, vicepresidente de la compañía de café. Además, afirmó que el programa Precios sensibles “no es un apoyo al Gobierno sino al consumidor” y habló de Macri.

Luego de la reunión en Casa Rosada entre el Gobierno y los directivos de las compañías elaboradoras de los productos del programa “Precios esenciales”, Martín Cabrales, vicepresidente de Café Cabrales, fue uno de los empresarios que tomó la palabra y dejó una frase que generó polémica.

“Chicos, pónganse contentos que tienen asado y vino”, dijo el representante de la histórica firma cafetera en el cierre de su diálogo con los medios que se encontraban en la puerta de la casa de gobierno.

“El presidente no piensa que con esto se va a bajar la inflación. Sería muy inocente pensar eso. Él cree que esto es un alivio a los consumidores”, había dicho antes.

Luego, entrevistado en radio, Cabrales contó que durante el encuentro con el presidente “se habló de los temas de la coyuntura” y manifestó que Mauricio Macri dijo saber “cómo están los argentinos”.

Consultado sobre su opinión respecto del acuerdo de precios, afirmó que el programa surgido no es un control masivo de precios sino “una canasta”, “un paliativo” para “aliviar el bolsillo”, por lo que lo evaluó como “un apoyo no a un gobierno sino al consumidor”.

Sin embargo, al ser consultado si él creía que estas medidas son necesarias, Cabrales respondió un categórico “no”, aunque agregó que “sí van a ayudar”. Sobre el futuro del nuevo plan, consideró que lo que pasará “depende mucho de lo que se haga en estos seis meses” y que “tiene que bajar la inflación”.

Por otra parte, se distanció del modelo económico de Cambiemos, al sostener que “no hay indispensables ni en las empresas ni en la política”. “Si es María Eugenia Vidal, Macri, Lavagna o un peronista el que tiene un buen plan, bienvenido”. “Las personas no son los que más me seducen, sino las ideas”, recalcó al respecto.