Así les explicó Mauricio Macri a sus ministros y otros integrantes del equipo de gobierno este lunes en una reunión en Casa Rosada.

“Todos estamos preocupados por lo que pasa en Bolivia”, fue la primera definición que dejó el jefe de Estado, al ser consultado por radio La Red, mientras enfilaba -junto al ministro de Transporte, Guillermo Dietrich;- hacia el Salón de los Científicos de Casa Rosada. Allí lo esperaban el resto de sus funcionarios de mayor confianza.

Con las críticas de la Unión Cívica Radical ya expuestas públicamente, el Presidente planteó por primera vez su posición al respecto y aseguró, que “por ahora no es un golpe de Estado”. Casi la misma línea discursiva que luego plasmó el canciller Jorge Faurie en la conferencia de prensa, cuando consideró que “no hay elementos para definirlo como golpe de Estado”.

El “por ahora”, advirtieron testigos de la reunión, obedece a que todavía “se trata de un proceso que está ocurriendo” y cuya definición podría hacer cambiar la definición del jefe de Estado. “Si mañana las Fuerzas Armadas o alguien se apropian del poder, bueno ahí sí se podría hablar de un golpe”, indicaron.

Evo Morales anunció este domingo su renuncia a la presidencia, después de casi 14 años en el poder. Esto se produce tras semanas de protestas en las calles, luego de las elecciones del 20 de octubre pasado, que la oposición consideró fraudulentas.