La ex ministra del gobierno de Mauricio Macri no supo qué responder cuando Eduardo Feimann y equipo la increpó en vivo por el hotel boutique millonario que adquirió el arrepentido clave para meter preso a Amado Boudou. Mirá el video.

La ex ministra de Seguridad protagonizó un papelón en A24 cuando intentó negar el pago que le hicieron al testigo arrepentido Alejandro Paul Vandenbroele para que declare contra el ex vicepresidente Amado Boudou en la causa por la venta de la imprenta Ciccone. La ex funcionaria primero negó el pago, después dijo que era bajo para hacer una inversión como hizo Vandenbroele y por último acusó al periodismo por publicar “información reservada”.

El hotel boutique La Masía es el emprendimiento que el arrepentido Vandenbroele gestiona en Mendoza gracias a fondos que le proveyó el gobierno de Macri. “Ubicada en una exclusiva zona de Chacras de Coria y rodeada de viñedos y bodegas, La Masía Hotel Boutique ofrece lugares únicos, especialmente diseñados para que sus huéspedes vivan una experiencia diferente”, describe su página web.

La invitación es tentadora: “La Masía es una casona de campo con estilo romántico, con una decoración que fusiona el arte con el vino. Cuenta con seis habitaciones equipadas con aire acondicionado, calefacción y TV con cable. Tanto las habitaciones como el comedor y el living dan a un jardín de 3000mts el cual cuenta con una piscina de 14 mts y un jacuzzi”.

Para evitar responder si pagaron dos millones de pesos a Vandenbroele, Bullrich insistió al decir que era un delito entregar “información de qué actividad estaba desarrollando Vandenbroele” y apuntó contra el Ministerio de Justicia que dirigía Germán Garavano: “El segundo tema es que el sistema de protección de testigos, yo no sé porque no era del Ministerio de Justicia, le haya pagado a Vandenbroele como se le da a cualquier arrepentidos que se le paga por mes o se la da una vivienda”, lanzó.