Será para aquellas personas que lleguen de zonas afectadas, sean casos sospechosos o presenten síntomas. De no cumplirla, “van a ser denunciados a incurrir en un delito”, afirmó el Presidente.

El presidente Alberto Fernández ultima los detalles del Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) que establece la cuarentena obligatoria de 14 días para evitar el contagio del coronavirus. Es para todos los argentinos que regresen al país desde las zonas afectadas pero también para aquellos extranjeros que lleguen desde esos mismos destinos.

Las zonas de riesgos que estarán enumeradas en el decreto son: Estados Unidos, España, Italia, Alemania, Francia China, Irán y Corea del Sur.

El verdadero objetivo del DNU es alertar a aquellos extranjeros que planean llegar a la Argentina desde las zonas afectadas para que finalmente no viajen, porque en caso de entrar al país deberán cumplir obligatoriamente con la cuarentena dispuesta por el Gobierno. En los casos de China, Irán y Corea del Sur directamente no se les otorgará la visa a quienes la soliciten para viajar a la Argentina.

Alberto Fernández analizó el tema ayer durante una reunión convocada de urgencia en el primer piso de la Casa Rosada con Santiago Cafiero y Vilma Ibarra. Tras la reunión en el despacho presidencial, Ibarra regresó a sus oficinas y se encerró con su equipo de asesores para dar forma a las instrucciones de Alberto Fernández.

Allí se resolvió que habrá un DNU imponiendo a la cuarentena su carácter obligatorio, para ratificar la voluntad política de Alberto Fernández de evitar que el Coronavirus se transforme en una tragedia absoluta.

El texto sostiene que, en razón de la defensa de la salud pública, todo aquel que violara la cuarentena podrá ser denunciado ante la Justicia por violación de los artículos 205 y 239 del Código Penal que hablan de la preservación de la Salud pública.

El 205 establece: “Será reprimido con prisión de seis meses a dos años el que violare las medidas adoptadas por las autoridades competentes para impedir la introducción o porpagación de una epidemia”.

Y el 239 dice: “Será reprimido con prisión de quince días a un año el que resistiere o desobedeciere a un funcionario público en el ejercicio legítimo de sus funciones o a la persona que le prestare asistencia a requerimiento de aquel o en virtud de una obligación legal”.

El decreto también incluirá una campaña de educación y concientización. Como parte de esto, se permitirán poner carpas de salud móviles. Además, el Ministerio de Salud, en coordinación con Economía, va a poder establecer precios máximos para barbijos, alcohol en gel y cualquier otro insumo que sirva para prevenir el coronavirus.

Los principales lineamientos están basados en recomendaciones de la OMS. Será la cartera sanitaria la que irá determinando qué países se incluyen dentro de los críticos a medida que va pasando la crisis.

Con relación a las eventuales violaciones a esta nueva normativa, el ministro de Seguridad bonaerense, Sergio Berni, planteó diferencias con relación al Gobierno. “La pena establecida en el decreto no es de cumplimiento inmediato. El ministerio de Seguridad no va a salir a perseguir a la gente que no esté cumpliendo la cuarentena”, puntualizó el funcionario.