El pasado fin de semana en el partido de San Miguel una joven de 19 falleció en en un local de comidas cuando un centro de mesa explitó y le produjo quemaduras en el 74% de su cuerpo. Amigos y familiares marcharán este miércoles en reclamo de justicia.

Tras una explosión en un Bar en San Miguel, una joven de 18 años, Lucía Costa, perdió la vida y otras ocho personas resultaron con quemaduras de distintos grados. El caso conmocionó al país el pasado fin de semana y según contaron algunos testigos, cuyos relatos coinciden con las imágenes de una cámara que registró el momento, el incendio se desencadenó cuando un bidón de alcohol utiliazado para rellenar un artefacto de calefacción explotó.

En consecuencia, tanto familiares como amigos de Costa convocaron a una marcha para pedir justicia este miércoles a las 16hs en la plaza San Miguel. “La dejaron morir”, aseguraron los organizadores tras la muerte de la joven de 19 años en el bar Zar, de la misma ciudad de Provincia.

“No había ni matafuegos”, denunciaron allegados a las víctimas del accidente que dejó ocho heridos de entre 16 y 19 años. Luego de ser estabilizada en un sanatorio local, la joven fue trasladada al Hospital del Quemado de la ciudad de Buenos Aires, donde murió horas después tras sufrir dos paros cardiorrespiratorios.

Como si fuera poco, en las últimas horas se viralizó un audio del dueño de Zar Burgers, donde ocurrió la tragedia: “No pasó nada grave”, dice el hombre del que todavía no se sabe su identidad.

“Les cuento a todos por acá porque me están llenando de mensajes y la verdad es que no puedo contestar mucho. No pasó nada. O sea, sí pasó, pero nada tan grave”, comienza diciendo el mensaje de WhatsApp que se filtró en las últimas horas y que sería del propietario de Zar Burgers.

Allí, el hombre, del que no trascendió la identidad, justifica su insólito diagnóstico: “Un grupo de chicos empezó a joder con los rociadores de alcohol y jodiendo se prendió fuego uno, se prendió fuego la chica y empezó a los gritos. Pero no pasó nada más que eso”.

Y sigue: “Se quemó la camarera que la quiso apagar y una clienta, pero el negocio no se prendió fuego, ni nada de eso. Así que les agradezco a todos la preocupación pero nada más que eso: un garrón”.

La víctima fatal, identificada como Lucía Costa, tenía 18 años e integraba el Espacio Joven de la Parroquía Catedral de San Miguel. Sus padres sostuvieron que a la joven “la dejaron prendida fuego en el piso” sin atención médica y que desde el local no alertaron a los bomberos ni a la policía de la explosión.

Por otra parte, otros tres jóvenes que también resultaron heridos, todos de entre 16 y 19 años, se encuentran aún en grave estado en el Hospital Larcade de San Miguel, mientras que los restantes tienen quemaduras de menor gravedad.