Se terminó el ciclo del “Maestro” en el banco merengue. A pesar de los buenos números, la derrota en la Supercopa y la tensión con las figuras del vestuario fueron determinantes. Álvaro Arbeloa asume el mando de manera interina.
En España se llenaron la boca hablando de un Real Madrid “renovado” y que salía “fortalecido” pese a la caída contra el Barcelona en la final de la Supercopa de España, pero el humo se disipó de golpe. Este lunes por la tarde, el Merengue sacudió el mercado europeo al anunciar que Xabi Alonso dejó de ser el director técnico del primer equipo, confirmando además quién será el encargado de agarrar el fierro caliente.
Álvaro Arbeloa, un símbolo total de la Casa Blanca y campeón del mundo con la Roja en Sudáfrica 2010, será el sucesor del vasco. El ex lateral derecho, que venía haciendo escuela en las divisiones formativas del club, se hará cargo del plantel profesional sin un plazo definido, funcionando como el “bombero” de turno hasta que la comisión directiva encabezada por Florentino Pérez encuentre un reemplazante de peso.
El “Maestro” se despide del club de sus amores con el sabor amargo de la final perdida ante el eterno rival, aunque su ciclo estuvo lejos de ser un fracaso estadístico. Sin embargo, su salida quedó marcada por derrotas que dolieron más de la cuenta, una alarmante falta de fluidez en el juego y, sobre todo, un clima de muchísima fricción con el plantel de estrellas, donde la relación parece haberse quebrado definitivamente.
Alonso le dice adiós al Madrid tras 34 partidos dirigidos: cosechó 24 victorias, 4 empates y sufrió apenas 6 derrotas, arañando un 75% de efectividad. Deja al equipo con 72 goles a favor y 38 en contra, marchándose con el equipo en la segunda posición de La Liga —a solo cuatro puntos del Barcelona— y con el pasaje asegurado al Top 8 de la Champions League.
Pero en el Madrid mandan las formas y el peso de las caídas: el 4-0 contra el PSG en el Mundial de Clubes, el 5-2 frente al Atlético, el tropiezo ante un Liverpool deslucido por la Orejona y los cachetazos locales ante Celta y el City de local terminaron de minar su autoridad. El Merengue es una picadora de carne que no entiende de procesos ni de nombres propios; solo exige resultados inmediatos y no le tiembla el pulso a la hora de pasar la escoba.
“El Real Madrid C. F. comunica que, de mutuo acuerdo entre el club y Xabi Alonso, se ha decidido poner fin a su etapa como entrenador del primer equipo. Xabi Alonso siempre tendrá el cariño y la admiración de todo el madridismo porque es una leyenda del Real Madrid y ha representado en todo momento los valores de nuestro club. El Real Madrid siempre será su casa. Nuestro club agradece a Xabi Alonso y a todo su equipo técnico el trabajo y la dedicación en todo este tiempo, y les desea mucha suerte en esta nueva etapa de sus vidas”.