Se trata de un hombre de 74 años que estaba internado en el Hospital Carrillo tras regresar de España para las fiestas. El virus ya circula en 14 provincias y las autoridades encienden las alarmas por el bajo nivel de vacunación en los casos detectados.
Mendoza se convirtió este martes en el epicentro de la preocupación sanitaria nacional al confirmarse el primer fallecimiento por gripe A H3N2 en territorio argentino. El paciente, un hombre de 74 años que permanecía bajo cuidados intensivos en el Hospital Carrillo del departamento de Las Heras, no logró superar un cuadro respiratorio agudo que se vio agravado por sus patologías preexistentes, según informaron fuentes oficiales del Ministerio de Salud provincial.
La historia detrás de la víctima refleja el impacto de la movilidad internacional en la propagación del virus: se trataba de un ciudadano argentino radicado en España que había aterrizado en Mendoza para celebrar el fin de año con sus afectos. Apenas 48 horas después de su llegada, el hombre manifestó los primeros síntomas febriles, lo que derivó en una internación inicial en el Hospital Central y su posterior traslado, el pasado 17 de diciembre, a la unidad de terapia intensiva del nosocomio de Las Heras.
Tras una serie de estudios de laboratorio, se ratificó que el cuadro correspondía a la variante H3N2, la cepa de influenza que hoy predomina en el invierno del hemisferio norte. Un dato que llamó la atención de los especialistas es que el paciente contaba con el esquema de vacunación completo contra la influenza; sin embargo, su condición de fumador y su diagnóstico de EPOC fueron factores determinantes que minaron su respuesta clínica frente a la agresividad de la infección.
“El ingreso a terapia se produjo a mediados de diciembre con un diagnóstico coincidente con el virus de mayor circulación en Europa”, explicaron desde la dirección del Hospital Carrillo. Las muestras procesadas por el Instituto Malbrán confirmaron que se trataba específicamente del “subclado K”, una variante de alta transmisibilidad que ha puesto en alerta a los sistemas de salud de diversos países por su capacidad de generar complicaciones en pacientes de riesgo.
El panorama que describe el último Boletín Epidemiológico Nacional es inquietante: ya se contabilizan 28 casos confirmados de esta variante distribuidos en 14 jurisdicciones, entre las que destacan Buenos Aires, CABA, Córdoba, Santa Fe, Mendoza y Tierra del Fuego. El informe revela que el virus golpea con mayor saña a los extremos de la pirámide etaria —mayores de 60 y menores de 10 años—, con una tasa de internación que roza el 50% de los afectados.
Uno de los puntos que más preocupa a la cartera sanitaria es el escaso nivel de prevención detectado en los contagios: apenas el 21% de los pacientes que contrajeron el virus tenía la vacuna aplicada. Esta estadística refuerza la urgencia de las campañas de inmunización, ya que el grueso de los internados por cuadros graves pertenecía a grupos de riesgo que no habían completado sus esquemas de protección estacional.
Ante este escenario de alerta reforzada, las autoridades reiteraron la importancia de no subestimar los síntomas y extremar los cuidados básicos. El llamado oficial pone énfasis en la vacunación antigripal como herramienta principal, el uso de barbijos ante cualquier signo de afección respiratoria y la consulta médica inmediata para evitar que el cuadro evolucione hacia una neumonía o insuficiencia respiratoria.
Cabe recordar que los síntomas de la H3N2 se mimetizan con los de una gripe convencional, incluyendo fiebre alta, tos, dolor de garganta y un marcado cansancio general. Ante la confirmación de este primer deceso en el país, los expertos aconsejan mantener una vigilancia estricta y, sobre todo, asegurar la ventilación cruzada en ambientes cerrados para mitigar la propagación del virus durante la temporada estival.