Se oficializó el nuevo esquema tarifario para la red de subterráneos y el Premetro en este inicio de 2026. La brecha entre quienes nominalizaron su tarjeta y los que no lo hicieron supera los 600 pesos por cada viaje.

El Gobierno de la Ciudad confirmó un incremento drástico en el costo del pasaje de Subte, que desde hoy pasa a costar $1.320 para el usuario general. Sin embargo, el impacto más duro recae sobre quienes viajan con tarjetas sin registrar, quienes deberán abonar una tarifa plana de $1.950,51.

Ante este escenario de aumentos, la clave para mitigar el gasto reside en la nominalización de la SUBE. El sistema mantiene el beneficio de la tarifa escalonada, lo que permite que el costo por viaje baje a medida que el pasajero frecuente suma traslados a lo largo del mes calendario.

Escalafón para usuarios con tarjeta registrada

Para quienes tengan sus datos al día en el sistema nacional, el primer bloque de 20 viajes mensuales se cobrará al valor pleno de $1.320. A partir del viaje 21 y hasta el 30, el precio cae a $1.056, mientras que entre el viaje 31 y el 40 el costo unitario se reduce a $924.

Aquellos trabajadores o estudiantes que superen los 41 viajes mensuales pagarán el boleto más económico del sistema, fijado en $792. Este esquema busca premiar la presencialidad y el uso intensivo del transporte público frente al transporte privado.

El castigo para la SUBE sin registrar

Para los usuarios que no realizaron el trámite de registro, los beneficios por frecuencia desaparecen y los valores se disparan. El costo base arranca en $1.950,51 para los primeros 20 viajes, representando un sobrecargo de más del 45% respecto a la tarifa nominalizada.

Incluso en el tramo de mayor uso (más de 41 viajes), el pasajero sin registrar termina pagando $1.170,31. Esta cifra es superior incluso a lo que paga un usuario registrado en su viaje número 25, dejando en claro que el registro ya no es opcional si se quiere cuidar el presupuesto.

Giro empresarial en SBASE y nuevas tarifas sociales

En medio de este reajuste, se conoció un cambio institucional de fondo: el gobierno porteño convirtió en Sociedad Anónima a SBASE. La empresa estatal que controla la red de subtes cambia su estatus jurídico en un movimiento que genera diversas lecturas sobre el futuro de la concesión del servicio.

Por su parte, el Premetro también ajustó sus relojes. El viaje simple ahora cuesta $462 con tarjeta registrada, mientras que sin el trámite previo el valor asciende a $734,58. A pesar de las subas, se confirmó que las tarifas sociales y estudiantiles mantendrán sus descuentos habituales.

Los beneficiarios de la Tarifa Social pagarán $462, mientras que el boleto estudiantil quedó fijado en $184,80. Para los docentes y maestros, el valor del viaje se estableció en $409,20, intentando proteger a los sectores más vulnerables del impacto inflacionario en el transporte.