La central obrera lleva adelante este jueves 19 de febrero una jornada de protesta de 24 horas. El Ejecutivo nacional ratificó el descuento del día a los estatales mientras el conflicto por la reforma laboral escala en el Congreso.
Argentina amaneció este jueves en un estado de parálisis casi absoluta. La Confederación General del Trabajo (CGT) ratificó la medida de fuerza en repudio al proyecto de reforma laboral que se debate en la Cámara de Diputados. A pesar de que el Gobierno nacional intentó desactivar el conflicto quitando el polémico artículo 44 —el cual reducía el pago de salarios en determinados casos—, la central obrera decidió mantener el cese de actividades por considerar que el proyecto sigue siendo perjudicial para los trabajadores.
El transporte público es el sector más afectado durante la jornada. La Unión Tranviarios Automotor (UTA) y los gremios ferroviarios suspendieron la totalidad de los servicios urbanos, de larga distancia y todas las líneas metropolitanas. “La paralización del servicio ferroviario será absoluta”, confirmaron desde La Fraternidad, dejando a las líneas Roca, Mitre, Sarmiento, San Martín y Belgrano Sur fuera de operación durante las 24 horas del jueves.
En la Ciudad de Buenos Aires, el panorama se completa con la ausencia total de subtes y el cierre de las sucursales bancarias tanto públicas como privadas. Si bien el homebanking y las billeteras virtuales funcionan con normalidad para pagos y transferencias, existe una advertencia sobre la disponibilidad de dinero físico. “Podría registrarse faltante de efectivo en los cajeros automáticos debido a que el transporte de caudales también está de paro”, señalaron fuentes vinculadas al gremio de Camioneros.
La administración pública y el sistema educativo también registran un impacto severo. Mientras la Asociación Trabajadores del Estado (ATE) moviliza sus bases hacia el Congreso, el Gobierno nacional advirtió que descontará el día de sueldo a los empleados estatales que adhieran a la huelga. Por su parte, el dictado de clases se ve seriamente afectado por la adhesión de los gremios docentes CTERA y CONADU, sumando presión al conflicto educativo en todo el país.
El despliegue de la huelga alcanza rubros estratégicos como la recolección de residuos, la actividad portuaria y las estaciones de servicio. El Gobierno porteño solicitó a los vecinos no sacar la basura hasta la noche, cuando se estima que el servicio comenzará a normalizarse gradualmente. La medida de fuerza de la CGT consolida así una jornada de fuerte tensión política y social en medio de un debate legislativo que mantiene en vilo a los principales sectores productivos en este 2026.