Tras el empate ante los mendocinos, el DT apuesta por un cambio de esquema y el regreso de su máxima figura para recuperar el rumbo en el campeonato.
La urgencia de resultados obligó a Claudio Úbeda a mover piezas clave en este marzo de 2026. La noticia más esperada en el mundo xeneize es el retorno de Leandro Paredes. El volante central, ya recuperado de su lesión, será el eje del mediocampo aportando la jerarquía y el orden que el equipo extrañó horrores en el deslucido empate ante Gimnasia de Mendoza.
El cambio no es solo de nombres, sino de dibujo táctico. Úbeda dejaría atrás el 4-3-3 para implementar un 4-3-1-2, devolviéndole la figura del “enganche” al equipo. El elegido para esa función es el juvenil Tomás Aranda, quien le ganó la pulseada a Lucas Janson tras sus buenos ingresos desde el banco. Aranda tendrá la misión de asistir a la dupla ofensiva conformada por Miguel Merentiel y el reciente refuerzo, Adam Bareiro.
El “tridente” de contención se completaría con Santiago Ascacíbar y Milton Delgado, aunque la presencia de este último todavía no está confirmada al 100%. La idea del cuerpo técnico es blindar el centro del campo para que Paredes sea el dueño de la distribución y Aranda tenga libertad total de movimientos para romper líneas por detrás de los puntas.
El examen será durísimo: Lanús llega con el envión anímico de su reciente consagración internacional y se hace fuerte en la Fortaleza. Para Boca, este es un partido bisagra; una victoria calmaría las aguas tras las críticas al funcionamiento colectivo, mientras que otro traspié dejaría a Úbeda en una posición muy expuesta de cara a la definición del Torneo Apertura.
Posible formación de boca:
Boca: Agustín Marchesín; Marcelo Weigandt, Lautaro Di Lollo, Ayrton Costa, Lautaro Blanco; Santiago Ascacibar, Leandro Paredes, Milton Delgado; Tomás Aranda; Miguel Merentiel y Adam Bareiro. DT: Claudio Úbeda.