Los surtidores de todo el país aplican desde este lunes un incremento del 5% impulsado por la crisis energética global.
Arrancamos la semana con un nuevo sacudón para el bolsillo de los conductores argentinos. A partir de este lunes 9 de marzo de 2026, las estaciones de servicio comenzaron a aplicar un incremento que ronda el 5% en la mayoría de sus productos. Este ajuste marca una tendencia que sigue complicando la planificación mensual de quienes dependen del auto para trabajar o movilizarse a diario.
El motor de esta subida responde directamente a la inestabilidad del tablero internacional y el conflicto bélico. Con el barril de petróleo superando la barrera de los 100 dólares debido a la escalada en Medio Oriente, las petroleras locales trasladaron ese costo global a los precios internos. Es una consecuencia directa de una guerra que, aunque parezca lejana, impacta cada vez que levantamos la manguera en el surtidor.
El impacto en la billetera no es uniforme para todos los tipos de combustible, ya que el gasoil sufre el ajuste más fuerte con un aumento del 5%. Por su parte, las naftas súper y premium tienen una suba un poco más moderada, promediando entre el 3% y el 4% según la región. Esta distinción intenta equilibrar los costos operativos del transporte de carga frente al consumo de los usuarios particulares.
Con estos cambios, los nuevos valores en las pizarras muestran cifras que ya se sienten en el presupuesto. La nafta súper pasó a costar unos 1.777 pesos por litro, mientras que la versión premium escaló hasta los 1.947 pesos. Para quienes utilizan gasoil, los precios se ubicaron en 1.856 pesos para el común y cerca de 2.064 pesos para el premium, consolidando un lunes de caras largas para los automovilistas.
Para intentar amortiguar el impacto en los consumidores y evitar un fuerte salto inflacionario, el CEO de la principal compañía petrolera de mayoría estatal, Horacio Marín, anunció un cambio radical en la forma de cobrar el combustible.
La empresa dejará de anunciar aumentos fijos masivos y pasará a utilizar un sistema denominado “micropricing”. Se trata de una tecnología avanzada impulsada por inteligencia artificial que permite modificar y segmentar los precios de la nafta en tiempo real, basándose en la demanda del momento, el flujo vehicular y la competencia directa en cada zona específica.
Además, para fomentar un cambio en los hábitos de consumo y aliviar la congestión, la firma continuará ofreciendo un descuento total de hasta el 6% para quienes decidan cargar combustible de madrugada (entre las 00:00 y las 06:00 horas). Esta rebaja se logra combinando un 3% de descuento por pagar a través de la aplicación oficial de la empresa en esa franja horaria, sumado a un 3% extra si el cliente utiliza la modalidad de autodespacho en las estaciones habilitadas.