Chiqui Tapia quiere traer el duelo ante España a Buenos Aires, pero AC/DC y el calendario de la FIFA amenazan con arruinar la fiesta en Núñez.
La pulseada por la sede de la Finalissima entre Argentina y España alcanzó su punto máximo de tensión este jueves 12 de marzo de 2026. Mientras la UEFA presiona para mudar el encuentro al Santiago Bernabéu tras la baja de Qatar por el conflicto en Medio Oriente, Claudio “Chiqui” Tapia plantó bandera en las puertas de Comodoro Py. El presidente de la AFA fue tajante al rechazar la idea de ser visitantes en Madrid y contraatacó con una propuesta que ilusiona a los hinchas locales: jugar el partido en el Estadio Monumental.
Sin embargo, el deseo del dirigente choca de frente con un obstáculo de decibeles altísimos que ya tiene las entradas agotadas. La legendaria banda AC/DC tiene reservada la casa de River Plate para su gira “Power Up Tour” justamente los días 23, 27 y 31 de marzo. Dado que la Finalissima está programada para el viernes 27, la logística se vuelve un rompecabezas imposible: o Messi y Lamine Yamal comparten el escenario con Angus Young, o el fútbol tendrá que buscar un nuevo hogar de manera urgente.
Ante este cruce de agendas, la única alternativa para que el partido se dispute en suelo argentino sería postergarlo hasta la ventana de junio. Esta opción, aunque tentadora para la recaudación, genera sudor frío en los cuerpos técnicos de ambas selecciones. Mudar el choque para la primera semana de junio significaría jugar una final de altísima intensidad a menos de quince días del inicio del Mundial 2026, un riesgo de lesiones que nadie quiere asumir en la recta final hacia la cita máxima.
Por ahora, la moneda sigue en el aire y el tiempo corre más rápido que Luis Advíncula por la banda. Mientras Tapia insiste en que “se pondrá a trabajar” para cumplir su capricho de localía, la Conmebol baraja sedes neutrales en Europa como Lisboa o Roma para destrabar el conflicto con la UEFA. Lo único cierto es que, entre guitarras eléctricas y presiones diplomáticas, la esperada batalla de campeones todavía no sabe en qué rincón del planeta se va a jugar.