Tapia y Domínguez se plantaron ante la UEFA para evitar que España sea local y el anuncio de la sede definitiva es inminente.
La pulseada por la sede de la Finalissima 2026 entró en tiempo de descuento tras el rechazo categórico de la AFA a jugar en el Santiago Bernabéu. Claudio Tapia y Alejandro Domínguez se reunieron este jueves por la noche para unificar criterios y dejarle claro a la UEFA que no aceptarán ser visitantes en Madrid.
A pesar del “no” rotundo a España, la postura de los dirigentes sudamericanos tuvo un giro importante respecto a la localía. Ahora, tanto la Conmebol como la AFA se muestran dispuestos a que el gran duelo se dispute en suelo europeo, siempre y cuando se trate de un territorio neutral que no favorezca a ninguno de los dos campeones.
Los destinos que volvieron a tomar fuerza en las últimas horas son Inglaterra, Italia y Portugal. El objetivo de las organizaciones es encontrar un estadio de primer nivel que garantice imparcialidad, alejando definitivamente la posibilidad de jugar en el Monumental debido a los shows de AC/DC ya programados.
La definición final se conocerá entre este viernes y el sábado tras una reunión clave con las autoridades de la UEFA. Todo esto ocurre en medio de un clima tenso, ya que solo faltan 14 días para la fecha estipulada y los hinchas de la Scaloneta aún no saben en qué rincón del mapa deberán alentar al equipo.
Es una semana agitada para el “Chiqui” Tapia, quien además de negociar sedes, tuvo que presentarse ante la Justicia para declarar en una causa por presunta retención de aportes. Entre pasillos de tribunales y cenas de negocios, el dirigente busca cerrar un acuerdo que proteja la competitividad de la Selección Argentina frente al gigante europeo.