Riquelme quiere a “La Joya” para julio. El fin de su contrato con la Roma y el nacimiento de su hija Gia acelerarían el operativo retorno.

Lo que comenzó como un rumor lejano se transformó en la prioridad absoluta de Juan Román Riquelme. El club xeneize ya inició gestiones para que Paulo Dybala se sume el próximo 1 de julio, justo después de que termine su contrato con la Roma. La Joya no aceptará renovar en Italia porque el club pretende bajarle el sueldo considerablemente, lo que facilitó el acercamiento de la dirigencia azul y oro.

El motor principal de esta decisión es Gia, la hija recién nacida de Paulo y Oriana Sabatini. La pareja desea fervientemente que la pequeña crezca cerca de sus abuelos y afectos en Argentina. Además, la soledad en Europa tras la partida de la familia de Leandro Paredes hacia Buenos Aires terminó de inclinar la balanza hacia el regreso definitivo.

La carrera de Oriana también suma peso en la negociación, ya que su participación en un stream de Olga le exige estar mucho más tiempo en el país. Incluso su madre, Catherine Fulop, admitió que toda la familia Sabatini —a pesar de su fanatismo por River— aceptaría que Paulo juegue en Boca con tal de tenerlos cerca nuevamente.

“El otro se venga para Boca, con tal de estar cerca”, adelantó Catherine hace poco, marcando el terreno para lo que hoy parece una realidad inminente.

Riquelme busca jerarquizar el plantel con otro integrante de la “Scaloneta” que levantó la copa en Qatar. Dybala llegaría con el pase en su poder, lo que permitiría a Boca realizar un esfuerzo económico histórico para ofrecerle el contrato más alto del fútbol local. El sueño de ver a la Joya con la 10 en la Bombonera está más cerca que nunca en este marzo de 2026.