El defensor ecuatoriano viajó a su país sin autorización, cambió su número de teléfono y mandó a un amigo a retirar sus pertenencias. El club analiza sanciones graves mientras el DT, Roger Machado, ya lo borró de sus planes.
El clima en el vestuario del Tricolor pasó de la alegría por la goleada al desconcierto absoluto. Robert Arboleda, uno de los referentes máximos del plantel, desapareció del mapa justo antes del partido contra Cruzeiro.
Lo que empezó como una ausencia en la concentración terminó en un escándalo internacional. El defensor no solo se tomó un avión a Ecuador sin permiso, sino que además cambió su número de teléfono para que nadie en el club pudiera rastrearlo.
La jugada parece estar fríamente calculada. Mientras la dirigencia intentaba comunicarse con él, un allegado al jugador se presentó en las instalaciones del Morumbí para retirar sus pertenencias personales, cerrando así su ciclo de manera unilateral.
El técnico Roger Machado ya le soltó la mano públicamente. Tras confirmar que el jugador fue descartado, dejó el caso en manos de la comisión directiva, que ahora evalúa desde multas económicas pesadísimas hasta la rescisión del contrato.