El líder de Luzu tildó de “conspiranoia” las acusaciones del conductor de Olga sobre supuestos ataques contra Marti Benza. Aseguró que nunca orquestó operaciones en redes y criticó la falta de sustento del planteo.
El duelo de titanes del streaming nacional sumó un capítulo de alto voltaje este jueves 9 de abril de 2026. Nicolás Occhiato no se guardó nada y salió a cruzar a Migue Granados tras las acusaciones de una supuesta “operación armada” desde Luzu contra Marti Benza.
Visiblemente molesto, el dueño de Luzu calificó los dichos de su competidor como una “boludez atómica”. Negó de plano cualquier bajada de línea para hostigar a exintegrantes de su staff que migraron hacia la pantalla de Olga.
“Conspiranoia” y pases de factura
Occhiato reconoció que en su momento le dolió la salida de Benza y otros compañeros, pero marcó un límite ético tajante. Para él, la idea de un “ataque coordinado” es producto de una mirada distorsionada y carece de sentido lógico.
Según el conductor, los comentarios negativos en las redes sociales son reacciones espontáneas de los usuarios y no algo orquestado desde una oficina. “Nosotros no mandamos a nadie a bardear a nadie”, sentenció para desmarcarse de los trolls.
“Me parece una conspiranoia rarísima. Inventar eso es irse a cualquier lado. Le recomiendo que se ponga a laburar también”, lanzó Occhiato en el dardo más directo de su descargo.
El conflicto dejó al descubierto que las tensiones por el movimiento de figuras entre canales siguen a flor de piel. Aunque Occhiato admitió que se “calentó” cuando se enteró de las renuncias, cerró el tema exigiendo coherencia y profesionalismo a su par de Olga.
La frase final sobre “ponerse a laburar” se volvió viral en cuestión de minutos, profundizando una grieta entre las dos productoras de contenidos más grandes del país que parece no tener retorno.