Ocurrió en el departamento de Pocito. El adolescente activó el protocolo de seguridad tras ingresar con un arma de aire comprimido. Declaró que sufría hostigamiento constante por parte de sus compañeros.

El departamento de Pocito vivió este viernes 10 de abril de 2026 una jornada de máxima alerta. Un alumno de apenas 14 años ingresó a su escuela con lo que parecía ser un arma de fuego, desatando el pánico inmediato entre docentes, directivos y estudiantes.

Apenas se detectó la situación, las autoridades escolares activaron el protocolo de emergencia y llamaron al 911. En pocos minutos, la policía llegó al establecimiento para contener el nerviosismo en las aulas y proceder al secuestro del objeto sospechoso.

Tras las pericias iniciales, los efectivos confirmaron que se trataba de una réplica de tipo airsoft (aire comprimido). Si bien el objeto no es un arma de fuego real, su apariencia generó un impacto psicológico profundo en toda la comunidad educativa.


El trasfondo detrás de la réplica

Lo más preocupante de la jornada surgió durante el traslado del adolescente junto a sus padres. Ante las autoridades policiales, el menor habría confesado que decidió llevar la réplica porque era víctima de bullying constante dentro del colegio.

Esta declaración cambió el foco de la investigación. Ahora, la Justicia de menores no solo analiza el ingreso del objeto, sino que pone la lupa sobre el hostigamiento que denunció el joven. Se busca determinar si existían alertas previas o denuncias de maltrato que el colegio no abordó a tiempo.


Intervención de la Justicia

El caso quedó bajo la órbita de la Justicia de menores de San Juan. Se espera que en las próximas horas se activen equipos interdisciplinarios para acompañar al alumno y revisar a fondo la dinámica de convivencia escolar en la institución.

El episodio reabre el debate sobre el tratamiento del acoso escolar y la seguridad en los establecimientos de la provincia, en un contexto donde el pedido de auxilio del menor terminó de la peor manera posible.