El funcionario acumuló consumos por casi mil millones de pesos en apenas dos años, una cifra imposible de justificar con su sueldo. La Justicia pone la lupa sobre viajes, propiedades de lujo y pagos en efectivo.

El actual funcionario Manuel Adorni enfrenta una grave investigación judicial por presunto enriquecimiento ilícito. Pese a tener su salario congelado en tres millones de pesos netos mensuales, los registros indican que acumuló gastos estrafalarios por casi mil millones de pesos en los últimos dos años, encendiendo todas las alarmas.

Según los datos recopilados en la causa, los consumos rondan los 800 mil dólares, lo que equivale a unos 960 millones de pesos a un tipo de cambio de $1200. Para alcanzar semejante cifra, un trabajador con su nivel de ingresos formales necesitaría ahorrar el cien por ciento de su sueldo durante 27 años ininterrumpidos.

Entre 2024 y 2026, el funcionario registró compras en moneda extranjera y bienes de lujo que resultan difíciles de justificar y ya suman más de 760 mil dólares. La lista incluye la adquisición y refacción de una propiedad en Indio Cua por USD 365.000, costosos alquileres temporales en San Isidro y la compra de un vehículo Jeep.

A estos bienes se le suma una extensa lista de exclusivos viajes al exterior y destinos nacionales de primer nivel. Entre ellos figuran vacaciones familiares en Aruba (USD 27.000) y Disney (USD 30.000), escapadas al Llao Llao, vuelos privados a Punta del Este y traslados en primera clase a Nueva York, además de otros periplos a Madrid y Río de Janeiro.

Los consumos en sus tarjetas de crédito también muestran un alarmante desfasaje con sus ingresos declarados: gastó 51 millones de pesos en 2024, 81 millones en 2025 y 17 millones en los primeros dos meses de 2026, montos con los que probablemente financió varios de estos viajes.

La situación judicial es sumamente delicada y sumó un testimonio clave en las últimas horas. El constructor Matías Tabar declaró ante el fiscal federal Gerardo Pollicita que, por las obras realizadas en la residencia de Indio Cua, recibió un pago de 245.000 dólares directamente “en mano” y sin ningún tipo de facturación.