El piloto argentino sufrió problemas mecánicos en el arranque del Gran Premio. La escudería francesa encendió las alarmas de cara a la clasificación para la carrera Sprint.

La Fórmula 1 puso primera en su quinta fecha de la temporada con la llegada del esperado Gran Premio de Canadá. Sin embargo, el comienzo del fin de semana estuvo muy lejos de ser el ideal para el argentino Franco Colapinto.

El joven piloto tuvo un inicio decepcionante en la pista norteamericana. Su monoplaza de la escudería Alpine sufrió un problema mecánico y se quedó detenido apenas comenzó la primera y única práctica libre del evento. Mientras los mecánicos trabajan a contrarreloj para intentar reparar el vehículo, el equipo se prepara para la clasificación a la carrera Sprint. Esta sesión decisiva se pondrá en marcha a las 17:30 (hora argentina).

Los problemas de Colapinto no fueron el único dolor de cabeza para la estructura francesa durante la jornada. Su compañero de equipo, Pierre Gasly, también reportó graves inconvenientes en su coche. El piloto francés se quejó a través de la radio por una notable falta de potencia en su monoplaza. Esta situación representa una doble señal de alerta para la escudería en un fin de semana con formato sprint, donde el tiempo de trabajo es escaso y el margen de reacción es mínimo.

La primera sesión de entrenamientos libres en el circuito canadiense resultó sumamente accidentada. El tiempo de rodaje de los pilotos se vio severamente limitado por la aparición de tres banderas rojas.

En medio de las constantes interrupciones, la escudería Mercedes logró mostrarse un paso por delante del resto de los competidores. El equipo, que cuenta en sus filas con el actual líder del campeonato, Kimi Antonelli, marcó el ritmo de la tanda.

Para completar una sesión repleta de polémicas y contratiempos, Esteban Ocon sumó una nueva preocupación. El piloto quedó bajo investigación oficial de los comisarios deportivos por haber salido de la zona de boxes con el semáforo en rojo.