Las subas en los servicios para el AMBA rozan el 4,5% y comenzarán a regir a partir de junio. Los incrementos casi duplican el último índice de inflación mensual registrado por el Indec.
El presidente Javier Milei y su ministro de Economía, Luis Caputo, continúan avanzando con su plan de ajuste. En esta oportunidad, aprobaron una nueva suba en las tarifas de distribución de luz y gas de cara al inicio del invierno.
Estos incrementos casi duplican la inflación registrada por el Indec durante el mes de abril. Aquel índice había llegado al 2,6%, marcando una leve desaceleración luego de diez meses consecutivos de alzas sostenidas.
Las subas informadas por el gobierno nacional se aplicarán directamente en el Área Metropolitana de Buenos Aires. Por un lado, las distribuidoras de energía eléctrica, Edenor y Edesur, tendrán un incremento del 4,5%.
Por su parte, las prestadoras del servicio de gas natural, Metrogas y Naturgy, aplicarán una suba del 4,4%. Toda esta nueva estructura de costos quedó plasmada este viernes a través de una serie de resoluciones oficiales.
El Ente Nacional Regulador del Gas y la Electricidad (ENRGE) publicó las normativas en el Boletín Oficial. Allí se dejó establecido de manera formal que los nuevos cuadros tarifarios comenzarán a regir a partir del próximo 1° de junio.
El esquema de bonificaciones y los subsidios
Durante la jornada de ayer, la Secretaría de Energía había anunciado medidas complementarias para el sexto mes del año. Esta época coincide históricamente con los picos de mayor demanda energética debido a las bajas temperaturas.
La cartera decidió extender la aplicación de una bonificación adicional del 25% a los consumos del gas natural. Además, resolvió incorporar un descuento extra del 11,97% sobre el servicio de electricidad.
Sin embargo, el ENRGE aclaró de qué manera se implementarán estas rebajas. Las normativas dispusieron que las bonificaciones se aplicarán exclusivamente sobre el costo promedio ponderado anualizado del precio resultante del Plan Gas.Ar.
En la práctica, esto significa que los descuentos estarán enfocados únicamente en los usuarios que todavía mantienen los subsidios estatales. Los restantes consumidores verán reflejada la tarifa plena y sin ningún tipo de ayuda en su factura mensual.