En su novena declaración durante el nuevo juicio, el neurocirujano reiteró que su único rol fue quirúrgico y aseguró que no tenía “incumbencia ni autoridad” sobre el resto de los médicos.

Leopoldo Luque, uno de los siete principales imputados en la causa que investiga la muerte de Diego Armando Maradona, brindó este martes su novena declaración ante la Justicia. Durante su testimonio, el profesional buscó desligarse por completo de las presuntas negligencias ocurridas durante la internación domiciliaria del astro y redirigió las responsabilidades hacia la psiquiatra Agustina Cosachov, el abogado Víctor Stinfale y los médicos clínicos de la empresa de medicina prepaga.

“Mi único rol fue el de neurocirujano”

Luque dedicó gran parte de su exposición a delimitar sus funciones. Si bien reconoció que históricamente ocupó el lugar de “médico de confianza” para Maradona y su familia, fue categórico al sostener que jamás ejerció como su médico clínico.

“Mi rol es muy claro en la internación domiciliaria: el de neurocirujano, es el único rol que yo asumí y ejercí. (…) Había un control clínico, uno de salud mental y la evaluación neuroquirúrgica que yo le hacía de manera independiente. Yo no tenía incumbencia ni autoridad sobre el resto de los especialistas”, argumentó el imputado.

Según su reconstrucción, el punto de quiebre en el manejo del paciente ocurrió tras la operación por el hematoma subdural en la Clínica Olivos. Luque declaró que, a partir de ese momento, el abogado Víctor Stinfale intervino para desplazarlo de la atención y que el cuidado del “Diez” pasó a manos del dispositivo domiciliario. En ese sentido, señaló directamente a los doctores Nancy Forlini y Pedro Di Spagna como los verdaderos encargados del área clínica.

El “error” en el chat de WhatsApp y el dardo a Cosachov

Otro de los pasajes centrales de la indagatoria giró en torno a los chats de WhatsApp incorporados como prueba en el expediente. Luque admitió haber sido él quien convocó a la psiquiatra Agustina Cosachov al equipo, pero calificó como un “error” un mensaje redactado por ella en el que lo definía ante el grupo como el “médico de cabecera”.

Para desestimar el peso de esa prueba, el neurocirujano se escudó en la propia reacción de las hijas de Maradona dentro de esa conversación:

  • El objetivo del traslado: Luque sostuvo que la internación domiciliaria fue diagramada estrictamente para un “tratamiento psiquiátrico” comandado por Cosachov y el psicólogo Carlos Díaz.
  • La intervención de Dalma: Recordó que, tras el mensaje de la psiquiatra, fue Dalma Maradona quien la corrigió en el chat escribiendo: “Luque es neurocirujano, necesitamos un clínico”.
  • Su postura final: “Ese error de Cosachov por deferencia se lo corrige la misma familia. La única aceptación que hice en el momento fue que mi función es neurocirujano. Yo asumí mi rol; eso fue claro, contundente y explícito”, sentenció.