El Presidente canceló su participación en los festejos del 4 de julio para concentrarse en los actos patrios en Tucumán y Buenos Aires. La decisión busca retomar la iniciativa política luego de la asunción de Diego Santilli y la escandalosa salida de Manuel Adorni.
Tras la jura de Diego Santilli como nuevo Jefe de Gabinete, el presidente Javier Milei busca dejar atrás el escándalo de corrupción que involucra al exfuncionario Manuel Adorni y apuesta a retomar rápidamente el control de la agenda pública. En esa línea, el mandatario resolvió suspender de manera definitiva su 17° viaje a los Estados Unidos, donde iba a participar de las celebraciones oficiales por el Día de la Independencia.
Si bien la posibilidad de volar hacia territorio norteamericano fue analizada en los últimos días dentro de la cúpula del Gobierno, fuentes oficiales confirmaron que el jefe de Estado mantendrá su agenda en la Argentina y priorizará los compromisos institucionales previstos para la próxima semana.
Desde Casa Rosada explicaron que la cancelación responde a cuestiones estrictas de cronograma. Uno de los factores determinantes fue la sorpresiva modificación en la fecha de un exclusivo encuentro de empresarios e inversores en Sun Valley. A este contratiempo logístico se le sumó la ineludible agenda local: la tradicional vigilia del 8 de julio en Tucumán por el Día de la Independencia y la participación presidencial en el solemne Tedeum del 9 de julio en la Catedral Metropolitana.
Pese a la suspensión temporal de este viaje, en las filas de La Libertad Avanza aseguran que la relación bilateral con la administración de Donald Trump continúa siendo una prioridad absoluta de la política exterior. Desde el Ejecutivo remarcaron que la invitación formal para asistir a las celebraciones del 4 de julio existió, pero aclararon que nunca se había confirmado oficialmente la presencia y que habrá nuevas oportunidades para concretar una cumbre entre ambos mandatarios.
La decisión se oficializó apenas un día después de que Milei dijera presente en la recepción organizada por la Embajada de Estados Unidos en Buenos Aires, con motivo del histórico 250° aniversario de la independencia de ese país. Allí, el Presidente compartió la velada junto a gran parte de su Gabinete y se mostró en sintonía con el embajador Peter Lamelas, quien ratificó la intención de profundizar el vínculo entre ambas naciones.
En paralelo a la agenda presidencial, el Gobierno confirmó que el canciller Pablo Quirno podría viajar a Estados Unidos en representación del país para participar de las actividades oficiales vinculadas al arribo de la Fragata Libertad a Nueva York, cuya escala portuaria coincidirá exactamente con los festejos del 4 de julio.