Tras dirigir el partido decisivo entre España y Argentina, el esloveno de 46 años decidió poner fin a su carrera profesional. El histórico paralelismo con Edgardo Codesal y el premio internacional que coronó su despedida.

El anuncio de Slavko Vincic sorprendió al mundo del fútbol. Con apenas 46 años y luego de alcanzar el mayor reconocimiento posible para un árbitro al ser designado para dirigir la final del Mundial 2026 entre España y Argentina, el esloveno decidió cerrar definitivamente su carrera profesional, algo que llamó poderosamente la atención.

La noticia fue oficializada por la Federación Eslovena de Fútbol (NZS) apenas una semana después de la definición disputada en Estados Unidos. Esta determinación generó rápidas comparaciones con otro juez que tomó un camino similar en el pasado: Edgardo Codesal.

El histórico paralelismo con Codesal

Aunque separados por 36 años y por contextos completamente distintos, ambos comparten una particularidad muy poco frecuente en la historia de los Mundiales: eligieron retirarse de la actividad tras haber tocado el cielo con las manos al dirigir una final de la Copa del Mundo.

A continuación, el detalle de ambos casos:

ÁrbitroMundial de la FinalEdad al retirarseContexto del retiro
Slavko Vincic2026 (España vs. Argentina)46 añosDejó el arbitraje con edad y nivel para continuar varias temporadas en la élite europea.
Edgardo Codesal1990 (Alemania vs. Argentina)39 añosDisputó su último partido oficial meses más tarde, en plena aptitud física.

En ambos casos, la final mundialista terminó siendo el cierre perfecto —o definitivo— de una trayectoria internacional que había demandado décadas de preparación, aunque por motivos completamente diferentes.

Un cierre de oro pese a los debates

Al igual que en el pasado, la final del Mundial 2026 no estuvo exenta de debates. El triunfo de España sobre Argentina dejó discusiones propias de cualquier partido decisivo, con algunas jugadas revisadas por el VAR y opiniones divididas sobre ciertos fallos puntuales del juez esloveno.

Sin embargo, el rendimiento de Vincic fue ampliamente valorado por la FIFA y por buena parte de la prensa especializada. De hecho, pocos días después de su retiro, recibió un último y pesado reconocimiento cuando la Federación Internacional de Historia y Estadística del Fútbol (IFFHS) lo distinguió como el mejor árbitro del Mundial.

En su informe, la entidad justificó el galardón remarcando su labor en el campo de juego:

“El control disciplinario claro y firme que caracteriza al arbitraje de élite”.

Esta contundente valoración terminó de coronar una temporada soñada para Vincic, en la que también recibió innumerables elogios por su manejo táctico y emocional de los encuentros más importantes del calendario internacional.