El gremio SUTEF mantiene una huelga por tiempo indeterminado respaldada por sindicatos nacionales. Exigen llevar el salario mínimo a más de 3 millones de pesos y la urgente sanción de la Ley de Financiamiento Educativo.
El paro docente en la provincia de Tierra del Fuego ya alcanzó su noveno día consecutivo y, por el momento, no tiene una fecha de finalización a la vista. La medida de fuerza por tiempo indeterminado es impulsada por el sindicato SUTEF, con el objetivo principal de lograr una urgente recomposición salarial que garantice condiciones de vida dignas para los educadores de la región austral.
La huelga sumó en las últimas horas el profundo respaldo del Frente de Sindicatos Unidos (FreSU Federal). Según manifestaron, la demanda central del sector radica en elevar el Salario Mínimo Vital y Móvil a la suma de $3.000.352, un monto que consideran necesario para cumplir estrictamente con lo establecido en el artículo 14 bis de la Constitución Nacional y en el artículo 116 de la Ley de Contrato de Trabajo.
Más allá del salario: las exigencias al gobierno provincial
Además de la vital actualización de los haberes, los trabajadores de la educación fueguinos pusieron sobre la mesa una serie de reclamos complementarios. Entre ellos, exigen el cese inmediato de lo que consideran “descuentos persecutorios” por adherir a las medidas de fuerza y la implementación de un plan integral de desendeudamiento familiar para aliviar la economía del sector.
En paralelo, el gremio apuntó directamente contra la administración del gobernador Gustavo Melella, los intendentes y los legisladores provinciales, a quienes les reclaman el tratamiento y la urgente sanción de la Ley de Financiamiento Educativo, un proyecto que fue presentado en la Legislatura por el propio sindicato hace ya dos años.
Desde las diversas agrupaciones sindicales que acompañan el reclamo, sostienen que la profunda crisis que atraviesa el sistema es la clara consecuencia de años de falta de inversión y de políticas de ajuste, tanto a nivel nacional como local, que han golpeado con fuerza a las escuelas y deteriorado las condiciones laborales. Finalmente, destacaron la “enorme valentía” de los docentes que sostienen esta histórica huelga en defensa de su dignidad económica y del derecho a una educación pública de calidad.