Tras una jornada de calor primaveral, el avance de un frente frío traerá lluvias intensas y ráfagas de viento durante la madrugada del jueves. Para el fin de semana, los termómetros se desplomarán hasta alcanzar 1 grado de mínima.
El alivio térmico que regaló una jornada casi primaveral, con máximas que alcanzaron los 22 grados, llegará a su fin de manera abrupta. El avance de un marcado frente frío sobre la Ciudad desatará un fuerte temporal que provocará un drástico descenso de las temperaturas, obligando a los vecinos a desempolvar rápidamente los abrigos más pesados.
De acuerdo con los pronósticos meteorológicos, el deterioro de las condiciones comenzará a hacerse notar hacia las últimas horas de este miércoles. Se espera que, cerca de las 23:00, una densa nubosidad cubra por completo el cielo porteño, dando inicio a las primeras precipitaciones con una probabilidad del 80% y un acumulado inicial que superará los 6 milímetros de agua.
El momento más severo de la tormenta se registrará durante la madrugada del jueves 3 de septiembre. A partir de las 02:00, el sistema frontal alcanzará su pico máximo de inestabilidad, acompañado por ráfagas de viento provenientes del suroeste que podrían trepar hasta los 46 km/h. Las lluvias se mantendrán de forma constante durante toda la mañana y recién comenzarán a disiparse lentamente pasado el mediodía.
El impacto del temporal dejará como saldo un profundo enfriamiento del aire de cara a los próximos días. Para el viernes 4 de septiembre, se aguarda una jornada a pleno sol pero con un ambiente sumamente fresco, donde la mínima será de 7 grados y la máxima apenas rozará los 16.
Sin embargo, el verdadero rigor invernal se sentirá con fuerza en el cierre de la semana. Para la madrugada del domingo 6 de septiembre, se espera que el termómetro se desplome hasta registrar apenas 1 grado de mínima, consolidando un escenario puramente polar que contrastará por completo con el calor de los días previos.