La defensa del exdiputado argumenta que las pruebas recolectadas debilitaron la acusación por lesiones y privación de la libertad, en sintonía con un pedido de revinculación impulsado por la propia joven.

En un nuevo capítulo de la causa que lo investiga por presunta violencia de género, el exdiputado Facundo Moyano solicitó formalmente a la Justicia de la Ciudad de Buenos Aires que levante la orden de restricción que le impide acercarse a su novia, la modelo Candela Arizaga. El requerimiento judicial se dio a conocer en las últimas horas, luego de que trascendieran versiones sobre un presunto encuentro secreto entre ambos en un hotel porteño.

A través de un escrito presentado por sus abogados defensores, Alfredo Gascón y Miguel Ángel Molina, el hijo del líder sindical pidió que la Fiscalía reevalúe las disposiciones vigentes. En el documento, los letrados advirtieron que las medidas cautelares emitidas en el expediente poseen un “carácter preventivo y no pueden transformarse en una sanción anticipada”, haciendo alusión al riesgo de detención que enfrentaría Moyano en caso de constatarse el quiebre de la perimetral.

El origen del conflicto judicial se remonta a principios de agosto de este año, cuando la pareja protagonizó un violento y confuso episodio en el barrio porteño de Belgrano, que culminó con la joven de 23 años corriendo semidesnuda por la Avenida del Libertador. Tras el hecho, Arizaga formuló las acusaciones iniciales desde el centro de salud donde debió ser internada para estabilizar su estado de alteración, lo que derivó en la apertura de una investigación formal por los delitos de lesiones leves y privación ilegítima de la libertad.

Sin embargo, la defensa de Moyano sostiene que el escenario procesal ha cambiado radicalmente desde aquel entonces. Según argumentó el abogado Molina, las numerosas declaraciones testimoniales y las medidas de investigación destinadas a corroborar o descartar la hipótesis originaria jugaron a favor del acusado. “Lejos de haberse consolidado aquella imputación inicial, la prueba reunida ha debilitado de manera sustancial la hipótesis de cargo, quedando virtualmente huera de todo sustento”, subraya el escrito.

Este planteo exculpatorio se suma a un dato que podría resultar determinante para el futuro del expediente: a pesar de la gravedad de los cargos iniciales, la propia Arizaga también habría solicitado formalmente a las autoridades la revinculación con el exdiputado.