El futbolista cuestionó con dureza a Lucas Schmidt, quien se había referido a la periodista como un “caramelo” y un “logro” personal del jugador.

El futbolista Lucas Blondel salió públicamente al cruce del periodista deportivo Lucas Schmidt, luego de que este último emitiera un polémico y despectivo comentario hacia su pareja, la también periodista Morena Beltrán. A través de sus redes sociales, el actual lateral derecho de Huracán publicó un contundente descargo para repudiar las palabras del comunicador y marcar un límite ante la mediatización de su vida privada.

La controversia se desató a raíz de una frase pronunciada por Schmidt durante un análisis futbolístico, en la que minimizó la carrera del jugador y cosificó a su pareja: “Cómo vas a perder de local siendo River con un gol de un tipo que lo mejor que hizo en su carrera futbolística es comerse al caramelo de Morena Beltrán”.

Frente a esta situación, Blondel dejó en claro que, si bien acepta las reglas de la exposición pública y las críticas vinculadas estrictamente a su desempeño dentro del campo de juego, no tolerará faltas de respeto hacia su entorno íntimo. “Lamentablemente hoy en día se celebran este tipo de contenidos y no me parece justo tener que aguantar que una persona que se hace llamar periodista deportivo hable de esta manera de mi futura mujer, describiéndola como un ‘caramelo’, poniendo una foto en malla y diciendo que conseguirla sea un logro, como si fuera un premio a ganar”, sentenció con firmeza, advirtiendo además que este tipo de tratos no suelen replicarse con las parejas de otros deportistas.

En medio de su descargo, el defensor también aprovechó para reafirmar sus sentimientos hacia la analista deportiva, asegurando que haber encontrado “el amor de su vida” y tener a su lado a una mujer que lo hace mejor persona es una de las cosas que mayor felicidad le genera.

Por otra parte, Blondel le dedicó un párrafo a la desmerecida alusión sobre su trayectoria profesional. “Con respecto a mi carrera deportiva, ya que estamos, les digo que estoy muy orgulloso de lo que construí. ¿Mucho o poco? Según la mirada de cada uno. Para el Luquitas que sufría de niño, ¡muchísimo!”, reflexionó.

A modo de cierre, el jugador explicó que durante mucho tiempo eligió ignorar los agravios, pero comprendió que es válido fijar una postura siempre que se haga dentro de los márgenes del respeto, y culminó su mensaje con un llamado a la reflexión: “¡Sean felices y no odien, que hace mal!”.