El INDEC publicó las cifras oficiales correspondientes a la primera mitad del año, que marcan un nuevo incremento en los niveles de vulnerabilidad socioeconómica frente a la inflación. La indigencia subió al 7,5% y el mayor impacto se registra en los menores de 14 años.
El Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) dio a conocer las cifras oficiales sobre las condiciones de vida en el país durante la primera mitad del año. Según el informe técnico, la pobreza alcanzó al 32,3% de la población urbana, registrando un nuevo incremento semestral que impacta de manera directa sobre millones de familias argentinas.
De acuerdo con los datos arrojados por la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) realizada sobre 31 aglomerados urbanos, el universo de personas que cayeron por debajo de la línea de pobreza llegó a 9.729.000, distribuidas en casi 2,5 millones de hogares (lo que representa el 24,4% del total de las viviendas relevadas).
En términos comparativos frente al segundo semestre de 2025, el indicador marcó una contundente suba de 4,1 puntos porcentuales en personas (había sido del 28,2%) y de 3,4 puntos en hogares (venía de marcar un 21,0%). En paralelo, los niveles de indigencia tampoco lograron contenerse y treparon al 7,5%, afectando a 2.249.000 personas, con un avance de 1,2 puntos respecto a la medición previa.
El documento oficial del ente estadístico destacó que este severo deterioro socioeconómico respondió fundamentalmente al descalce entre la evolución de los sueldos y la inflación. Durante el período analizado, el ingreso per cápita familiar aumentó apenas un 11,5%, mientras que las canastas regionales promedio sufrieron incrementos del 21,4% en alimentos (Canasta Básica Alimentaria) y del 19,6% en la Canasta Básica Total, erosionando drásticamente el poder adquisitivo.
El desglose etario del informe refleja la crudeza del fenómeno en los sectores de menor edad: el 44,5% de los chicos de 0 a 14 años vive en hogares que no logran cubrir los costos mínimos para subsistir. Esta alarmante cifra trepa incluso al 45,2% al ampliar el margen de análisis a los menores de hasta 17 años.
A nivel geográfico, el escenario expone marcadas asimetrías territoriales. La región más afectada del país fue el Noreste (NEA) con un 41,5% de pobreza y un preocupante pico del 48,6% en el Gran Resistencia. El mapa de la vulnerabilidad se completó con Cuyo (36,7%), el Gran Buenos Aires con 32,1% (donde los partidos del conurbano bonaerense promediaron un 36,9%), el Noroeste (31,5%), la región Pampeana (30,3%) y, por último, la Patagonia con un 28,4%.