Un artículo del reconocido medio estadounidense expuso la política de desregulación tecnológica del Gobierno a través de una anécdota del cineasta presidencial. El estratega quedó cautivado por una militante generada por computadora y, al descubrir el engaño, minimizó los riesgos.

El enfoque de la administración libertaria frente a los avances tecnológicos volvió a quedar bajo la lupa internacional. Una publicación reciente del diario The New York Times puso el foco en la decisión del presidente Javier Milei de no aplicar regulaciones preventivas sobre el uso de la Inteligencia Artificial (IA) en Argentina. Para ilustrar esta postura estatal, el artículo sacó a la luz una reveladora anécdota protagonizada por Santiago Oría, cineasta personal y estratega de medios de la Presidencia.

El pasaje más comentado de la investigación relata cómo el estrecho colaborador del mandatario se topó en Instagram con los videos de una supuesta joven militante oficialista bautizada como “Lucía Libertaria”. Lejos de percibir la manipulación digital, el estratega quedó deslumbrado por su elocuencia y su perfil político sin notar el engaño. “Es inteligente, es relinda”, confesó Oría de acuerdo con el medio estadounidense, al punto de sugerir en su momento: “Hay que traerla a que tenga más protagonismo”.

La sorpresa llegó cuando se descubrió que la joven era, en realidad, un avatar hiperrealista creado íntegramente por Inteligencia Artificial. Sin embargo, la reacción del funcionario ante el hallazgo fue de absoluta indiferencia respecto a los riesgos de suplantación de identidad o la propagación de desinformación (fenómeno conocido como deepfake).

Lejos de preocuparse por el impacto de esta tecnología en el debate público, Oría minimizó el episodio y sentenció: “Me parece totalmente inofensivo. No tiene nada de dañino”. Para los autores de la nota en el diario neoyorquino, esta respuesta anecdótica funciona como un reflejo exacto y sintetiza a la perfección la línea ideológica de libre mercado y nula intervención que la Casa Rosada busca imprimirle al sector tecnológico.