La tragedia ocurrió en el paraje rural Chas y ya es el cuarto fallecimiento por esta enfermedad en territorio bonaerense en lo que va del 2026. Las autoridades activaron un bloqueo epidemiológico para evitar nuevos contagios en la zona.

La conmoción sacude a la provincia de Buenos Aires tras confirmarse que una nena de apenas 10 años falleció a causa de hantavirus en el partido de General Belgrano. Esta tragedia marca un inicio de año sumamente preocupante para la salud pública regional, ya que se trata de la cuarta víctima fatal registrada por esta enfermedad en suelo bonaerense en lo que va del 2026.

El drama tuvo lugar en el paraje rural Chas y fue comunicado oficialmente por el Gobierno Municipal de General Belgrano a través de un parte de prensa. En el escrito, las autoridades no solo ratificaron el diagnóstico, sino que también subrayaron que la situación está siendo abordada bajo estrictos protocolos epidemiológicos para intentar contener el foco infeccioso y evitar que el virus, transmitido habitualmente por roedores silvestres, se propague.

“Con profundo dolor y tristeza, acompañamos a la familia de Mía Rodríguez ante la irreparable pérdida que enluta a toda nuestra comunidad”, expresaron desde la intendencia, visiblemente afectados por el fallecimiento de la pequeña de 10 años. En el mensaje oficial, recalcaron que no existen palabras de consuelo suficientes para una tragedia de esta magnitud que ha golpeado el corazón de todo el distrito.

La certificación de la causa de muerte fue el resultado de un trabajo coordinado entre el personal del Sistema Integrado de Información Sanitaria Argentina (SISA) y las máximas autoridades sanitarias de la provincia. Los análisis técnicos permitieron confirmar de manera fehaciente que el hantavirus fue el responsable del desenlace fatal en este rincón del interior bonaerense.

Con el objetivo de blindar la salud de los vecinos, se pusieron en marcha operativos de desmalezamiento, fumigación y desratización en los sectores indicados por los especialistas. Asimismo, el protocolo incluye una vigilancia activa y el seguimiento constante de los contactos estrechos de la niña fallecida, funcionando como un bloqueo sanitario indispensable para impedir que aparezcan nuevos cuadros febriles vinculados al brote.

Hasta el 3 de enero, se notificaron 411 casos sospechosos de hantavirus en la provincia de Buenos Aires de los cuales 32 casos fueron confirmados, dos fueron catalogados como “probables” y 27 continúan como sospechosos. El resto fue descartado.