Desde la pretemporada en Paraguay, el DT de la Academia analizó el mercado de pases con su intensidad característica. Bromeó sobre el interés del Millonario en sus figuras, pidió un refuerzo para el fondo y dejó claro que la obsesión es el torneo local.

Gustavo Costas vive los mercados de pases con la misma adrenalina que muestra cuando se camina todo el corralito al lado del banco de suplentes. Aunque en esta etapa no corre ni grita, el técnico de la Academia gasta el teléfono y activa su “operativo seducción” para convencer personalmente a cada jugador que desea como refuerzo. Lo hace con esa efusividad que lo define: para él, Racing es la vida misma.

Pero así como se mueve para sumar nombres, también vive con el radar encendido por los que pueden armar las valijas. En las últimas horas, admitió cierta inquietud al escuchar los rumores que vinculaban a varios de sus pilares con un posible desembarco en Núñez, una situación que lo puso en alerta por la importancia de sus piezas clave.

“A mí desde el club no me avisaron nada, pero ya sabemos cómo es este juego… Parece que River nos quería vaciar el vestuario. Que Cambeses, que Rojas…”, tiró entre risas en diálogo con TyC Sports, aunque con el recuerdo fresco y todavía latente de lo que fue la partida de Maxi Salas hacia el equipo de Gallardo a mediados de 2025.

Al referirse puntualmente a Gabriel Rojas, el DT no escatimó en elogios: “Es el mejor tres de toda Sudamérica”. Sin embargo, le buscó el lado positivo al hecho de que el Millonario o cualquier gigante ponga los ojos en Avellaneda: “Que te vengan a buscar jugadores es una excelente señal. Significa que estamos en un nivel muy alto. Los chicos, como Sosa o García Basso, se ganaron ese reconocimiento en la cancha”.

Relajado tras el turno matutino en el complejo CIDE de Ciudad del Este, donde Racing realiza el tramo más duro de la preparación, Costas destacó el cambio de paradigma del club. “Antes era un parto convencer a alguien para que venga a Racing. Hoy levantás el teléfono y todos quieren ponerse esta camiseta. Es algo hermoso que se logró institucionalmente”, agregó con orgullo.

Pese a que celebró las llegadas de Valentín Carboni y Matko Miljevic para darle fútbol y vuelo a la ofensiva, su ambición no se detiene. “Vamos a buscar un lateral derecho porque la salida de Mura nos dejó un hueco. En la Reserva todavía no tenemos un chico que esté para saltar a la cancha y competir por todo ya mismo. Pero ojo, la dirigencia ya me avisó que no hay mucho para gastar”, advirtió sobre la economía del club.

Tras el traspaso de Facundo Mura al Inter Miami de la MLS, el panorama en ese sector de la defensa es acotado: hoy el dueño del puesto es el uruguayo Gastón Martirena, mientras que el recambio inmediato es Tobías Rubio, quien pegó la vuelta tras su préstamo en Defensa y Justicia. No obstante, Costas siente que perdió jerarquía en esa banda y por eso insiste con un refuerzo de peso.

A la hora de pasar el peine fino sobre las tareas de receso en Paraguay, el entrenador fue categórico y se mostró muy conforme. “Estoy chocho con lo que fue esta pretemporada. Llevo 26 años en esto y te aseguro que fue de las mejores de mi carrera. El grupo sigue madurando, se brindaron al máximo y no se guardaron nada en ningún entrenamiento”, analizó.

Si bien el discurso de Costas siempre es “ganar todo lo que juguemos”, esta vez puso un énfasis especial en el campeonato doméstico. “Apuntamos con todo al torneo local porque todavía nos duele la herida de la final contra Estudiantes. Los chicos sufrieron mucho esa derrota y ese dolor es productivo, porque demuestra que tienen hambre de gloria y que odian perder”.

Además de la revancha local, el DT no se olvida del resto de las vitrinas: “También queremos la Copa Argentina, que es una cuenta pendiente histórica de Racing”. Todo esto, sin descuidar el frente internacional, donde buscarán revalidar lo hecho en la Sudamericana tras la histórica vuelta olímpica conseguida en 2024.