Con miles de pasajeros varados en Aeroparque y sin previo aviso, la empresa ahora enfrenta sumarios que podrían terminar en la suspensión de sus permisos para volar.

La gestión de Javier Milei, a través de la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC), decidió no dejar pasar el descalabro operativo y le labró actas de infracción a la empresa Flybondi por las “cancelaciones de vuelos comerciales sin aviso previo”. La embestida oficial llega tras un “martes negro” para la aerolínea low cost, que suspendió 24 de sus 47 servicios previstos, dejando a miles de pasajeros a pie y sin ningún tipo de contención en medio de la incertidumbre.

Desde el ente que orbita bajo la Secretaría de Transporte explicaron que estas actas son constataciones oficiales realizadas por funcionarios públicos habilitados. En términos llanos, se trata de certificaciones legales de que la compañía incurrió en acciones inapropiadas o, directamente, omitió realizar los actos necesarios para garantizar que los pasajeros lleguen a destino.

Con este paso, el Gobierno activa un sumario administrativo que pone a la firma contra las cuerdas. Si se logra demostrar la responsabilidad de la aerolínea en el caos, las sanciones podrían ser ejemplificadoras: el abanico de castigos va desde multas económicas que dolerán en el balance hasta la medida más temida, que es la suspensión temporal o definitiva de la autorización para operar servicios aerocomerciales en el país.

La ANAC justificó el procedimiento señalando el aluvión de quejas de usuarios indignados por los incumplimientos sistemáticos de la empresa, lo que podría derivar en penalidades adicionales. Ante este escenario de conflicto, el organismo regulador aprovechó para recordarle a los damnificados que tienen a disposición la vía del reclamo gratuito a través de su sitio web oficial.

La lupa oficial no se moverá de las pizarras de los aeropuertos. El organismo advirtió que continuará sancionando a las líneas aéreas que fallen en la prestación de sus servicios, remarcando que el objetivo primordial es blindar los derechos de los pasajeros. Para el Gobierno, el éxito de estas políticas se verá reflejado cuando las empresas finalmente cumplan con sus cronogramas en tiempo y forma, bajando el promedio de infracciones mensuales.

La tensión se hizo sentir con fuerza este martes en el Aeroparque Jorge Newbery, donde se vivieron escenas de muchísima bronca. Con más del 50% de la programación dada de baja, los cientos de varados estallaron en reclamos airados contra los empleados de la firma, lo que obligó a un refuerzo de la seguridad con mayor presencia de la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA) para evitar desmanes.

El episodio es el pico de una crisis que se arrastra desde el comienzo de la semana: el lunes la compañía ya había cancelado 20 vuelos y el domingo otros 20. Con este panorama, Flybondi ya acumula un total de 125 vuelos cancelados en lo que va de este incipiente 2026, una cifra que enciende todas las alarmas en plena temporada alta de vacaciones.