A través del Decreto 24/2026, el Presidente oficializó el llamado al Congreso para tratar la reforma laboral y el acuerdo MERCOSUR-UE.
El presidente Javier Milei pateó el tablero este lunes al convocar formalmente a sesiones extraordinarias en el Congreso de la Nación, con el objetivo de debatir el mes próximo la ambiciosa Reforma Laboral. La medida quedó sellada mediante el Decreto 24/2026, publicado esta madrugada en el Boletín Oficial, el cual cuenta con el aval de la firma del mandatario libertario y su jefe de Gabinete, Manuel Adorni.
De esta manera, el Palacio Legislativo deberá abrir sus puertas y trabajar a contrarreloj entre el 2 y el 27 de febrero. Se trata de un movimiento estratégico de la Casa Rosada para ganar terreno y avanzar con leyes clave antes del tradicional discurso presidencial del 1° de marzo, fecha en la que quedará inaugurado oficialmente el período de sesiones ordinarias.
Entre los platos fuertes del temario figuran el proyecto de Ley de Modernización Laboral y el demorado Acuerdo de Libre Comercio entre el MERCOSUR y la Unión Europea (UE). Asimismo, la agenda contempla la revisión del régimen de preservación de glaciares y la validación del pliego de Fernando Iglesias como embajador extraordinario y plenipotenciario, en el marco de la Ley del Servicio Exterior.
La letra chica de la publicación oficial advierte que el Congreso sesionará durante 25 días bajo un esquema de exclusividad. Esto implica que cualquier otro tema que no figure en la nómina presidencial requerirá de una nueva convocatoria o del visto bueno directo del Ejecutivo. “Convócase al H. Congreso de la Nación a Sesiones Extraordinarias desde el 2 hasta el 27 de febrero de 2026”, reza taxativamente el primer artículo de la norma.
Esta es la segunda vez que la gestión libertaria recurre a las extraordinarias en medio del receso estival. Cabe recordar que, durante el pasado diciembre, el oficialismo logró dar un paso vital al conseguir la aprobación del Presupuesto 2026 —el primer plan de gastos puramente “milerista”— y la sanción de la Ley de Inocencia Fiscal, marcando el ritmo de la agenda parlamentaria.
En los pasillos del Senado, el oficialismo ya trabaja a destajo para blindar el cronograma y garantizar que la Reforma Laboral llegue al recinto en la primera quincena de febrero. La mesa política del Gobierno se encuentra puliendo los últimos detalles del texto y “peinando” los votos necesarios con los bloques dialoguistas para asegurar un respaldo sólido que evite sorpresas de último momento.
La misión principal recae sobre Patricia Bullrich, quien hoy lidera la bancada libertaria en la Cámara Alta. El objetivo de la senadora es garantizar una sesión especial entre el martes 10 y el jueves 12 de febrero para darle media sanción al proyecto de modernización laboral, cumpliendo así con los tiempos que exige el Ejecutivo para cerrar el mes con resultados concretos.