El Consejo de Fútbol recibió la negativa de San Lorenzo por la primera oferta, pero ya prepara una contrapropuesta superadora para quedarse con el delantero.
Días de muchísima rosca y movimientos en las oficinas de Boca para terminar de darle forma al plantel de cara al inicio de la competencia oficial. Luego de que se pinchara definitivamente la llegada de Marino Hinestroza —quien fuera el principal anhelo durante gran parte del receso—, la dirigencia xeneize decidió no perder tiempo y enfocó todos sus cañones en el primer nombre nuevo del año: Alexis Cuello. En las próximas horas, se activará una segunda oferta formal para intentar destrabar su salida del Ciclón.
La noticia del martes arrancó con un revés desde Boedo. San Lorenzo respondió vía mail rechazando el ofrecimiento inicial de Boca, que consistía en 2.5 millones de dólares por el 60% del pase que pertenece a la institución azulgrana. Sin embargo, la lectura que hacen en el predio de Ezeiza lejos está de ser pesimista; por el contrario, entienden que la vía de diálogo está totalmente abierta y que la negativa es simplemente parte de un “tire y afloje” lógico para elevar las cifras.
Ante este panorama, el Xeneize subirá la apuesta en breve para tratar de colmar las expectativas de San Lorenzo y así contar con el atacante cuanto antes. Cabe destacar que Boca ya tiene un acuerdo total con el jugador por su contrato personal. Una vez que se llegue a un puerto con el club de la capital, el Consejo deberá sentarse a negociar con Almagro, dueño del 40% restante de la ficha del delantero, para intentar comprar la totalidad del pase.
Más allá de la novela por Cuello, la hoja de ruta de Boca en este mercado de pases no sufrió grandes alteraciones tras el fallido pase de Hinestroza. Según pudo confirmar Olé, la intención sigue siendo sumar a otro futbolista más para potenciar el ataque, aunque en los pasillos de la Bombonera ya descartaron de cuajo el rumor que vinculaba a Andrés Vombergar. La premisa es clara: no comprar por comprar y guardar una “bala” importante para el mercado de junio, justo antes del inicio de los cruces de eliminación directa en la Copa Libertadores.
En el búnker de Ezeiza no hay desesperación ni clima de urgencia, a pesar de que el reloj corre y el debut oficial está a la vuelta de la esquina. “No estamos preocupados porque tenemos claro que no necesitamos diez jugadores nuevos”, soltó una voz autorizada del club esta mañana. Con la tranquilidad de quien confía en la base actual, Boca espera cerrar a Cuello para darle la primera alegría del 2026 a sus hinchas.