Se trata de una prueba piloto que debutará este sábado en el duelo entre River y Tigre. El expendio estará sujeto a controles rigurosos y solo se permitirá el consumo en sectores VIP delimitados, marcando un giro de 180 grados en la normativa vigente.

El fútbol de la Ciudad de Buenos Aires se prepara para un cambio de paradigma este fin de semana. Tras recibir el visto bueno definitivo de los entes reguladores, el Estadio Mâs Monumental volverá a vender bebidas alcohólicas durante un partido oficial. Este hecho, que no ocurría en CABA desde hace casi tres décadas, busca modernizar la experiencia del espectador bajo un esquema de “consumo responsable” y estrictas restricciones de circulación.

La medida no será generalizada para todo el público, sino que funcionará como un ensayo exclusivo para sectores específicos. Los hinchas que ocupen los Palcos 360, los hospitality y los denominados Espacios Quilmes de cada tribuna serán los únicos habilitados para acceder a la compra. El objetivo de las autoridades es testear el comportamiento del público en estas zonas internas antes de evaluar una posible extensión del permiso.


En cuanto a la logística, el club ya habilitó la preventa a través de la plataforma RiverID para agilizar el servicio el día del partido. Cada lata de medio litro de la marca Quilmes, sponsor oficial del “Millonario”, tiene un costo de $7.000. Para evitar excesos, se estableció un límite máximo de dos unidades por persona, siguiendo el protocolo que ya se utiliza en otros eventos masivos de alta concurrencia.

Una de las reglas de oro de esta prueba piloto es la prohibición de trasladar las bebidas a las gradas. A diferencia de lo que ocurre en los estadios europeos o en los torneos organizados por la FIFA, los hinchas deberán consumir su bebida dentro de las áreas delimitadas. No se permitirá el ingreso a la zona de asientos con las latas en la mano, una restricción clave para mantener la seguridad y el orden durante los noventa minutos.


Este avance de River representa un hito legal, ya que desde mayo de 1998 rige una ley que prohíbe la venta de alcohol en un radio de 500 metros alrededor de los espectáculos deportivos. La excepción lograda para este sábado se apoya en los antecedentes recientes, como el Mundial Sub 20 celebrado en Argentina en 2023, donde se permitió el expendio en provincias como Santiago del Estero con resultados positivos.

En las oficinas de Núñez reina la cautela pero también la expectativa por lo que este giro representa en términos de ingresos y servicios al socio. Si la experiencia del sábado resulta exitosa y sin incidentes, es muy probable que otros clubes de la ciudad soliciten permisos similares. Por ahora, el Monumental será el laboratorio donde se defina si la cerveza vuelve para quedarse definitivamente en las canchas porteñas en este 2026.