La conductora se refirió sobre su internación en un centro de rehabilitación para tratar su adicción y confesó cómo esa decisión cambió su vida.
Ernestina Pais disfruta su regreso a los escenarios con la obra El divorcio del año de José María Muscari, que se presenta desde principios de enero en el Multiteatro de calle Corrientes.
La conductora destacó la importancia que tuvo llegar a un centro especializado para poder superar ese duro momento en su vida y en qué constaba el tratamiento, el cual se prolongó durante medio año.
“Un gran lugar donde estuve en la internación donde yo tenía terapias indivuales, grupales y vinculares. Y en las vinculares yo empecé a desandar un montón de cosas que yo no sabía que estaban ahí”, explicó.
Y se sinceró entre lágrimas: “La única vez que sentí que podía tener algo de vergüenza era por mi hijo porque tener una mamá internada me parecía que era un montón. También supe en ese momento gracias a los terapeutas que yo le pude enseñar que del piso se sale”.
Tras escuchar su valiente testimonio, Fefe Bongiorno le habló poniendo como ejemplo el vínculo con su madre: “Te puedo asegurar que él (por el hijo de Ernestina) lo recibe de una manera totalemente opuesta y que es una lección de vida que le va a quedar para siempre”.