Seattle derrotó 29-13 a los Patriots en el Levi’s Stadium, pero el mundo no deja de hablar del primer show de medio tiempo 100% en castellano.

La ciudad de Santa Clara fue testigo este domingo de una noche que quedará grabada en los libros. Los Seattle Seahawks se alzaron con su segundo anillo de la historia tras dominar a los New England Patriots con un contundente 29-13. Sin embargo, la atención global se desplazó hacia el escenario de Apple Music cuando Bad Bunny se convirtió en el primer artista en encabezar el espectáculo íntegramente en español.

El despliegue de Benito Antonio Martínez Ocasio fue una carta de amor a la cultura latina. El show incluyó apariciones de figuras como Ricky Martin y una versión en salsa de “Die With a Smile” junto a Lady Gaga. Uno de los momentos más impactantes fue la celebración de una boda real sobre el escenario, reforzando el mensaje final del artista: “La única cosa más poderosa que el odio es el amor”.


La emoción traspasó la pantalla y conmovió hasta a los cronistas más experimentados. El reconocido periodista John Sutcliffe, durante la transmisión de ESPN, no pudo contener las lágrimas al ver la representación hispana en el centro del campo. Para el reportero mexicoamericano, ver al “Conejo Malo” cantar en su idioma en el evento deportivo más grande de los Estados Unidos fue un hito personal y profesional.

“Como mexicoamericano se vale tener una lágrima en el ojo, sin importar de qué país de Latinoamérica seas, sentirte orgulloso de que Benito le cantó en español a la fiesta más importante de los americanos”, expresó Sutcliffe con la voz entrecortada desde el estadio.

El impacto del show también generó chispas en el plano político. Mientras millones celebraban la diversidad, el presidente Donald Trump utilizó sus plataformas para cuestionar la elección artística del evento. El mandatario lanzó una crítica directa al desempeño del puertorriqueño, asegurando que “nadie entiende una palabra de lo que este tipo está diciendo”, lo que encendió un intenso debate en redes sociales sobre la identidad cultural del país.


Sutcliffe, lejos de retroceder ante la polémica, defendió el valor simbólico de la actuación en sus redes sociales personales. Recordó que en sus más de 30 coberturas de Super Bowl, nunca pensó que vería una fiesta latina de esta magnitud. Para él, el mensaje de Bad Bunny fue de amor y cultura en un mundo que atraviesa constantes conflictos, destacando la “clase” con la que se llevó a cabo la presentación.

En lo estrictamente deportivo, el corredor Kenneth Walker III se consagró como el MVP de la final, rompiendo una hegemonía de casi tres décadas de mariscales de campo recibiendo el galardón. Su actuación terrestre fue la base del triunfo de Seattle, que logró cobrar venganza de aquella final perdida en 2015. Pero hoy, en este 2026, el resultado del partido parece ser solo la mitad de una historia marcada por el poder del idioma español.