Un verdadero polvorín se desató en Francisco Álvarez y todo indica que una simple chispa cambió el destino de ese depósito de químicos en cuestión de segundos. Según lo que trascendió en las últimas horas, la principal hipótesis que maneja la fiscalía de Moreno apunta a un accidente laboral evitable. Un empleado del lugar relató que estaban realizando tareas de soldadura dentro del predio cuando el fuego se les fue de las manos al entrar en contacto con los materiales inflamables.
“Una chispa saltó durante los trabajos de soldadura y entró en contacto con solventes y pinturas, desatando rápidamente el incendio”, detalla el testimonio que ya forma parte del expediente judicial.
La magnitud del siniestro fue tal que la densa columna de humo negro se pudo ver desde varios kilómetros a la redonda, generando pánico entre los vecinos de la zona. No es para menos, ya que el lugar funcionaba como acopio de pinturas y diversos productos químicos, lo que obligó a los bomberos a desplegar un operativo de escala masiva. Hubo evacuaciones preventivas en las viviendas linderas ante el riesgo inminente de explosiones y la posible toxicidad del aire, un escenario que mantuvo en vilo a todo el barrio durante horas.
Afortunadamente, por ahora no se confirmaron víctimas fatales, pero el episodio deja una preocupación enorme sobre las condiciones de seguridad en este tipo de establecimientos. Las pericias que se realizarán en las próximas horas serán determinantes para confirmar si el relato del empleado coincide con los rastros físicos y si el lugar contaba con la habilitación y los protocolos necesarios para realizar tareas de fuego cerca de semejante carga peligrosa.