El encargado del VAR explicó que no existió una evidencia contundente para corregir a Darío Herrera en la jugada entre Blanco y Martínez Quarta.

Héctor Paletta finalmente dio la cara para explicar una de las decisiones más polémicas del último tiempo en el Monumental. Según el árbitro encargado de la tecnología, el contacto de Lautaro Blanco sobre Lucas Martínez Quarta no tuvo la fuerza suficiente para derribar a un jugador de 80 kilos. Paletta sostuvo que, tras revisar las imágenes en distintas velocidades, no encontró lo que en la jerga se denomina un “elefante”: un error claro y manifiesto que obligara a Herrera a revisar la jugada en el monitor.

El juez de la cabina de Ezeiza fue muy crítico con la reacción del defensor de River. Aseguró que, apenas sintió el contacto del brazo, el zaguero exageró la caída y se quedó tendido en el césped como si hubiera recibido un impacto mucho más violento en la espalda. Para Paletta, esa actitud terminó de validar la decisión de campo de Herrera, considerando que se trataba de una “jugada gris” donde la interpretación del árbitro principal debe prevalecer ante la falta de pruebas irrefutables.


Cuestión de coherencia y el “fantasma” de los colores

Respecto a las comparaciones con una falta previa cobrada a Maxi Salas, Paletta marcó una diferencia técnica fundamental. Explicó que los contactos aéreos se evalúan distinto y que, si esa acción hubiera terminado en gol, sí habría invitado a Herrera a una revisión para darle una “segunda chance” de análisis. Sin embargo, reafirmó que por coherencia general ninguna de las dos jugadas debía ser sancionada, defendiendo el criterio de dejar fluir el juego en acciones de contacto mínimo.

Por último, Paletta no esquivó el bulto ante las acusaciones de parcialidad vinculadas a su hermano Gabriel, exjugador xeneize. El árbitro desmintió ser hincha de algún club y recordó que en su familia hay simpatizantes de ambos bandos. Para cerrar el debate, puso sobre la mesa su actuación en el Superclásico anterior, donde fue justamente él quien le anuló un gol a Milton Giménez en el último minuto en la Bombonera, lo que terminó dándole la victoria a River.