El principal imputado por la muerte de Diego Maradona decidió romper el silencio en el segundo juicio, pero la querella advierte que se está exponiendo a una “trampa de mentiras”.

El juicio por la muerte de Diego Armando Maradona entró en una fase de definiciones tensas con el cambio de postura de Leopoldo Luque. El neurocirujano, quien inicialmente se mostraba ante las cámaras como el salvador del ídolo, ahora busca defenderse desde el estrado como principal imputado. Esta nueva estrategia de prestar y ampliar declaración no pasó desapercibida para Fernando Burlando, representante de las hijas de Diego, quien calificó la maniobra como un riesgo innecesario que solo pone en evidencia las contradicciones del médico.

Para la querella, el testimonio de Luque carece de peso frente a la contundencia de las pruebas recolectadas durante la instrucción. Burlando fue tajante al señalar que el imputado se está exponiendo demasiado a la mentira, recordando que en el pasado ya había intentado construir un relato mediático sobre cuidados que, según la investigación, nunca existieron. Según el abogado, cualquier declaración actual palidece ante la existencia de audios que demuestran la frialdad y la falta de profesionalismo con la que se manejó la salud de Maradona en sus últimos días.

El foco de la cuestión sigue puesto en lo que ocurrió durante la internación domiciliaria en la casa de Tigre en noviembre de 2020. La justicia busca determinar la responsabilidad penal de todo el equipo médico que debía velar por la recuperación del Diez y que, según la acusación, lo abandonó a su suerte. Mientras Luque intenta reescribir su versión de los hechos para mejorar su situación procesal, Burlando insiste en que el hilo conductor de la causa es inamovible: una cadena de negligencias que terminaron con la vida del mejor jugador de todos los tiempos.

“Que se lleven mal en la familia de Diego o que haya celos o egoísmos es parte de la lógica de muchísimas familias. ¿Qué suma y qué resta? En definitiva, el destrato que hizo con Diego Armando Maradona: el mismo día en que él sale a decir que había operado a Diego Armando Maradona estaba hablando del tratamiento que iba a seguir Diego. Ahora dice que no era más el cirujano“, expuso.

Para Fernando Burlando, Leopoldo Luque “se moría por estar cerca” de Diego Maradona y “evidentemente le vendió a la familia un papel que no podía ocupar”, por lo que al final “lo destrató, lo descuidó y lo lanzó directamente a la muerte“.