El futuro de la “Joya” parece alejarse definitivamente de Italia para concretar su postergado desembarco en el club de la Ribera.

El mercado de pases de invierno promete sacudir los cimientos del fútbol continental. Paulo Dybala ya tendría un acuerdo total de palabra para sumarse al plantel de Boca Juniors una vez que finalice la actual temporada europea. El delantero, cuyo vínculo con la Roma expira a mediados de 2026 sin señales de renovación, habría priorizado el deseo personal y el mandato familiar por sobre las tentadoras ofertas que suelen llegar desde las capitales del Viejo Continente.

La pata económica, aunque importante, no habría sido el factor determinante. La dirigencia xeneize planea ubicarlo en el escalafón más alto de los salarios junto a figuras de la talla de Edinson Cavani y Leandro Paredes. Sin embargo, lo que realmente inclinó la balanza fue la conexión emocional: Dybala ha manifestado en reiteradas ocasiones su simpatía por el club, herencia directa de su padre, y su cuenta pendiente de jugar en una Bombonera que hasta ahora solo conoce desde las redes sociales y los relatos de sus compañeros de Selección.

“Mi viejo era fanático de Boca, cuando venía a jugar a Córdoba íbamos a la cancha. Me encantaría jugar en Argentina, lo tengo en mi cabeza… soy consciente del cariño del hincha porque lo veo en las redes”.


En el plano físico, la “Joya” se encuentra actualmente en la fase final de recuperación de una rotura de menisco externo en su rodilla izquierda. Este parate obligado le permitió ganar tiempo para reflexionar sobre su carrera y planificar su regreso al país con el objetivo de llegar con ritmo pleno al próximo mercado. La presencia de Paredes como referente y amigo íntimo fue el puente definitivo para que las gestiones, iniciadas hace meses en absoluto silencio, llegaran a buen puerto.

El presente deportivo de Boca también actúa como un imán irresistible. Con el equipo peleando los primeros puestos del torneo local y avanzando con firmeza en la Copa Libertadores, la llegada de un jugador de clase mundial como Dybala cerraría un círculo de jerarquía difícil de igualar en la región. Mientras los hinchas ya se ilusionan con verlo con la azul y oro, el anuncio oficial parece ser solo cuestión de tiempo para que la utopía se transforme en realidad en el césped de Brandsen 805.