La “Joya” ofreció una fuerte rebaja salarial para renovar su contrato en Italia. Mientras el club europeo evalúa la propuesta, Leandro Paredes y Riquelme mantienen intacto el sueño de traerlo al Xeneize.

En Boca siguen con muchísima atención las novedades que llegan este martes desde las oficinas de Trigoria. Allí se llevó a cabo una reunión trascendental que podría cambiar por completo el panorama para el club de la Ribera, ya que la intención de la Roma es seguir contando con Paulo Dybala para la próxima temporada.

Aunque el propio delantero había admitido el domingo que el derbi capitalino podría haber sido su despedida ante los tifosi, la jugada de su representante, Jorge Antun, allanaría el camino para su continuidad. Con el objetivo de quedarse en la “Loba”, el entorno del jugador puso sobre la mesa una oferta contundente:

  • Extensión de contrato: La Joya está dispuesta a firmar la renovación de su vínculo hasta mediados de 2027.
  • Fuerte rebaja salarial: El cordobés aceptaría una reducción drástica en sus ingresos, pasando de cobrar ocho millones de euros anuales a percibir tan solo dos millones más bonos.
  • La decisión final: El entrenador Gian Piero Gasperini dio el visto bueno para retenerlo, por lo que la última palabra la tendrá Dan Friedkin, dueño de la institución.

El atacante busca afianzarse luego de un semestre complejo, donde una lesión en los meniscos de la rodilla izquierda lo dejó tres meses inactivo. Esa falta de continuidad le hizo perder terreno tanto en su club como en la Selección Argentina, costándole la dolorosa ausencia en la prelista de convocados para el Mundial 2026.

Pese a este avance en las negociaciones europeas, en Boca no pierden la esperanza de dar el gran golpe en el mercado. Leandro Paredes, amigo íntimo del delantero, confesó tras ganar el Superclásico que Dybala “tiene muchas ganas de venir” e insiste con los llamados para convencerlo, sabiendo que Juan Román Riquelme ya le abrió las puertas de la Bombonera de par en par.