La confesión impacta de lleno en la causa local contra el referente libertario por presunto enriquecimiento ilícito.

Federico “Fred” Machado, financista ligado al ex candidato de La Libertad Avanza José Luis Espert, se declaró culpable ante la Justicia de los Estados Unidos por los delitos de lavado de dinero y fraude. Aunque rechazó las acusaciones por narcotráfico, el empresario busca sellar un acuerdo con los tribunales norteamericanos para cerrar las causas en su contra y obtener una fuerte reducción de pena.

Esta maniobra judicial complica severamente la situación legal de Espert en la Argentina. A pesar del escándalo, el presidente Javier Milei lo sostuvo políticamente, trazando un paralelismo con el firme respaldo que hoy le brinda a su jefe de Gabinete, Manuel Adorni, acorralado por su propia investigación de enriquecimiento ilícito. Al admitir que diseñó transacciones para ocultar fondos ilícitos, Machado deja al economista envuelto en ese mismo circuito de blanqueo.

En el plano local, el fiscal Fernando Domínguez investiga a Espert tras detectar claros indicios de lavado y patrimonio injustificado. La pista clave es una transferencia de 200 mil dólares realizada por Machado en enero de 2020. Aunque el ex legislador negó los vínculos y luego justificó el dinero como una supuesta consultoría minera en Guatemala, la Justicia determinó que el contrato ascendía a un millón de dólares y no halló pruebas de que el trabajo se haya realizado.

Las conexiones del financista exponen aún más los lazos con el oficialismo. En el país fue defendido por Francisco Oneto, abogado de Milei y dirigente libertario, mientras que en Texas contrató al poderoso estudio internacional Quinn Emanuel. Con la confesión consumada, la hipótesis delictiva sobre Espert toma mayor fuerza, frustrando su reciente intento por llevar el expediente a los tribunales de Comodoro Py.

La gran incógnita que hoy desvela al ecosistema político y comercial es cuánta información entregó Machado para lograr el pacto. En el sistema federal estadounidense, la reducción de cargos exige una estrecha cooperación, por lo que se sospecha que el empresario aportó datos sumamente sensibles para sus antiguos socios:

  • Mecanismos financieros utilizados para el movimiento y blanqueo de los fondos.
  • Nombres de intermediarios que facilitaron la operatoria en las sombras.
  • Conexiones empresariales y políticas tanto en la Argentina como en el exterior.