El piloto argentino se prepara para uno de los desafíos más exigentes de la Fórmula 1 a bordo de su Alpine. Tras una intensa preparación en el simulador, apunta a mantener el buen ritmo y volver a sumar puntos en el Principado.
La Fórmula 1 desembarca nuevamente en uno de sus escenarios más emblemáticos para dar inicio a la exigente gira europea. El Gran Premio de Mónaco pondrá a prueba tanto a los pilotos como a los equipos en un circuito urbano donde la precisión resulta tan vital como la velocidad. En este contexto, Franco Colapinto llega con un marcado optimismo y con la firme intención de prolongar el buen momento que atraviesa la escudería Alpine tras las señales positivas mostradas en la última presentación.
El piloto argentino destacó el arduo trabajo realizado por toda la estructura del equipo durante los días posteriores a la competencia disputada en Canadá. Lejos de tomarse un descanso prolongado, aprovechó la semana para profundizar su preparación física y técnica junto a ingenieros y mecánicos. El bonaerense se mostró convencido de que ajustar cada pequeño detalle puede marcar una gran diferencia en un trazado tan particular y sin margen de error como el de Montecarlo.
Tras la carrera en suelo canadiense, Colapinto se involucró de lleno en las tareas de desarrollo técnico. Según explicó en la antesala de la competencia, gran parte de su tiempo estuvo dedicado al simulador y a reuniones destinadas a optimizar la puesta a punto del monoplaza. Luego de una breve visita a París para celebrar su cumpleaños, regresó directamente a la sede principal de Alpine en Enstone para terminar de afinar los detalles de cara al ajetreado calendario europeo.
Las sensaciones dentro del garaje son alentadoras y existe una gran expectativa por ver cómo se comportarán los vehículos en las estrechas calles del Principado. “El circuito urbano es uno de los más emocionantes para un piloto, con las barreras tan cerca. Tengo muchas ganas de ver cómo se siente con los autos de este año, más ligeros y ágiles”, señaló el argentino sobre la evolución técnica de los monoplazas para este complejo campeonato.
Como ocurre históricamente en Mónaco, Colapinto es consciente de que la clasificación será absolutamente determinante para definir las aspiraciones del fin de semana. La dificultad extrema para realizar adelantamientos en pista convierte a la sesión del sábado en una instancia clave. Con mucha confianza en el camino de crecimiento que viene mostrando su auto, el objetivo principal será volver a terminar entre los diez primeros lugares y consolidar el buen rendimiento general de la escudería.